Parecía que no lo iba a hacer nunca, pero el martes 3 de noviembre, en la calle de los juguetes del Hipercor de Huelva, Iván por fin se decidió a dar sus primeros pasitos solo, sin ayuda, sin cogernos de la mano. Y ahora a temblar, porque ya no voy a poder estar tranquila, toca estar pendiente y correr detrás de él.
Ya está más animado y si le intento dar la mano me la suelta dando un grito y agitando sus manos como diciéndome "!déjame a mí solito!"
Eso sí, es muy gracioso, va muy cauto, midiendo bien los pasos, para no caer, lento pero seguro... parece que camine sobre la luna. Está para comérselo, qué orgullosa estoy de mi niño.
















































































