lunes 9 de noviembre de 2009

¡POR FIN SE HA SOLTADO!

Parecía que no lo iba a hacer nunca, pero el martes 3 de noviembre, en la calle de los juguetes del Hipercor de Huelva, Iván por fin se decidió a dar sus primeros pasitos solo, sin ayuda, sin cogernos de la mano. Y ahora a temblar, porque ya no voy a poder estar tranquila, toca estar pendiente y correr detrás de él.

Ya está más animado y si le intento dar la mano me la suelta dando un grito y agitando sus manos como diciéndome "!déjame a mí solito!"

Eso sí, es muy gracioso, va muy cauto, midiendo bien los pasos, para no caer, lento pero seguro... parece que camine sobre la luna. Está para comérselo, qué orgullosa estoy de mi niño.

video

jueves 29 de octubre de 2009

CUMPLIMOS 15 MESES...¡IVÁN SE HACE GRANDE!



Es algo que no me canso de repetir, el tiempo pasa volando. Cuando pusimos la última vacuna oficial, a los 6 meses, nos dijeron que ya lo siguiente no sería hasta los 15 meses, y yo lo veía tan lejano... pues no, nos hemos plantado en los 15 meses casi sin darnos cuenta.

Esta vez Iván ha sido más cconsciente de lo que se le venía, de hecho le dan mucha desconfianza las consultas de los médicos, en cuanto lo siento en la camilla se pone ya a la defensiva. En lugar de pincharle en la pierna lo han hecho en los brazos, como a los grandes... 3 pinchacitos, mi niño, cómo ha llorado. Pero en cuanto su mami lo ha cogido y abrazado se ha olvidado de todo, me soprende y me encanta sentir cómo consuelo a mi hijo.

Ya le han salido las dos paletas, tiene 4 dientecines, que parecen pocos, pero muerde y come que da gusto, parece que no le hicieran falta más. Está tan gracioso cuando se ríe, a veces suelta una carcajada que parece que va a decir "¡cuñaaaaaaaaaaaaaaaaa!"





Y bueno, está muy espabilado, nosotros nos lo pasamos genial con él porque tiene mil y una ocurrencias, es que es asombroso ver como, con lo pequeño que es, sabe lo que sabe. La verdad es que es muy gratificante ver como va aprendiendo, descubriendo, como lo intenta probar todo, ver como le llaman atención las cosas, no conoce el miedo, se atreve... es maravilloso ser niño.

Lo que comprobamos día a día es que es un niño que se lleva a la gente de calle. Llama mucho la atención, es un niño tan simpático y risueño que para todo el mundo tiene una sonrisa o una carantoña graciosa. No es la primera vez que cualquier desconocido nos para por la calle a decirle cosas porque se ha puesto a reir, a balbucear en su mini idioma, a hacer al guna gracia... con la consecuente cara de orgullo de los padres, por supuesto.




Estos días hemos probado una experiencia nueva, montar en los cochecitos. Al principio subimos a Iván en uno que subía y bajaba pero puso una cara de susto tremenda, así que al final lo sentamos en uno de los fijos, al principio iba con un poco de desconfianza, pero al rato, cmo la vuelta fue larga al ser el único niño que iba montado, ya tenía cara de llevar haciéndolo toda la vida.

Y también ha aprendido a manejar el coche de batería, el tío listo sabe darle al pedal para que ande, de hecho en casa tenemos que desconectar la batería porque se sube solo y se pone en plan rally en su habitación. Pero qué bestia es con todo lo pequeño que es todavía...

En fin, si es que es lo mismo de siempre, !es una gozada esto de ser madre!




miércoles 21 de octubre de 2009

SOY UNA TAZA...

"...Una tetera, una cuchara, un cucharón..." y lo que sigue. A Iván le gustan muchísimo los "Cantajuego", reconoce las canciones cuando se las canto, intenta imitar los movimientos, baila lo que quiere... pero esta canción lo descoloca. Al principio solo la bailaba, ahora intenta imitar todos los movimientos aunque se ve que le cuesta trabajo porque claro, son muchos y muy rápidos, y él es aún muy peque para ser capaz, pero no deja de intentarlo.
Y como sigo diciendo que una imagen vale más que mil palabras os subo este vídeo, está simpatiquísimo, aunque no es de los que más baila, a veces me quedo tan embobada mirándole que cuando voy a grabarlo ya ha dejado de bailar.

Bueno, lo dicho, ¡lleva el ritmo en la sangre!

video

jueves 15 de octubre de 2009

Con poco tiempo libre... ¡todo para mi niño!


La verdad es que tengo poquísimo tiempo para dedicarle al blog, actualizarlo y teneros al día de todo. Tengo muchos vídeos que enseñar, porque Iván nos hace unos regalos preciosos cada día con cada cosa nueva que aprende y nos demuestra...
Pero como hace tan buen tiempo para la época del año en la que estamos, me veo obligada a salir con Iván a la calle todo lo que puedo, dentro de poco vendrán el frío y las lluvias y no podremos salir tanto. Así que aprovechamos todo lo que podemos, este magnífico puente lo hemos pasado todo el día fuera de casa, y estas tardes también salimos todo lo que podemos, cada día a un sitio diferente.
Si salimos cerca de casa lo hacemos caminando, Iván aún no se ha soltado pero le gusta mucho ir de mi mano, así que nos damos unos buenos paseos por el barrio.



Además se ha vuelto un kamikaze del tobogán, le encanta tirarse, tanto que hasta intenta apartarme las manos para que no le ayude a bajar.

En fin, que es todo disfrute, que pasan los días, miro a mi niño a los ojos y sigo dando gracias por tenerlo conmigo, porque es lo mejor que me ha pasado en la vida. Y cada segundo del día con él es maravilloso, lo mismo que cada segundo que estoy separada de él no puedo evitar echarle de menos...

Bueno, aunque prometo más fotos, venga, una de premio, el día del pilar estrenando columpios nuevos.

sábado 3 de octubre de 2009

Parto normal, parto natural... y nuestro derecho a decidir

"Es el proceso fisiológico único con el que la mujer finaliza su gestación a término, en el que están implicados factores psicológicos y socioculturales.
Su inicio es espontáneo, se desarrolla y termina sin complicaciones, culmina
con el nacimiento y no implica más intervención que el apoyo integral y respetuoso del mismo."




Así define la Federación de Matronas el concepto de "parto normal". Y es que muchas veces nos creemos que lo normal es todo lo contrario... tactos innecesarios, monitoreo, goteo, oxitocina, enemas, rasuramiento, episiotomía...
Y no quiero decir que todo esto sea malo, aunque tampoco que sea bueno... sino que todo depende de las circunstancias, y que las cosas no se deben hacer porque sí, o por protocolo, que es lo mismo.

Lo ideal sería que desde la administración se pusieran medios para que todo mejorara, que no hubiera tanto protocolo y si más medios tanto materiales como humanos, que parir no fuera una tortura para muchas por falta de muchas cosas... pero no todo está en manos de la administración o, mejor dicho, mucho está en nuestras manos.

Siempre se ha dicho que la información es poder, y qué sabias son estas palabras. En el tema del embarazo, el parto, la maternidad, la información bien recibida puede ser muy útil, sobre todo para quitarnos miedos, afrontar situaciones dificiles como el parto, ver las cosas de otra manera...

Lo más importate, saber que tenemos derecho a decidir cómo parir, a ser respetadas, a que no se nos trate de cualquier manera y a que nuestro parto, en la medida en que todo transcurra sin complicaciones, sea una experiencia gratificande en lugar de un mal recuerdo.
El PLAN DE PARTO es algo que ayuda a que nuestras peticiones lleguen a oídos de quienes van a intervenir en tan especial momento. Es la manera de hacer conocer al hospital o lugar donde vamos a dar a luz nuestros deseos llegado el parto, saber cómo queremos ser tratadas, y cómo queremos que sea tratado nuestro bebé.
Muchas futuras madres no conocen la existencia de los planes de parto, y si lo mencionamos piensan que es una idea descabellada o una intromisión en la labor del personal médico, y nada más lejos de la realidad. A lo largo del embarazo podemos tener muy claro lo que queremos, pero llegado el momento del parto, dadas las circunstancias, es muy fácil flaquear y dejarnos llevar.
Y todo depende del equipo médico que nos encontremos, porque tanto podemos tener la suerte de dar con quien apuesta por el parto natural y el no intervencionismo, como por lo contrario, dar con quien por costumbre o por comodidad protocolariza el parto aunque no sea necesario.

Yo tengo la tremenda suerte de guardar un gran recuerdo de mi parto porque fue casi perfecto (solo falló que no pusieron a Iván sobre mí conforme nació...) y a los minutos de nacer Iván pensé que mi parto se había acercado a todo lo que yo hubiese pedido en un plan de parto. Pero hay quien no puede decir lo mismo. Mujeres a las que se les provoca un parto o se les practica una cesarea sin darles la oportunidad de ponerse de parto por sí solas, por si acaso... oxitocina antes de intentar una dilatación natural, dilatación acostada en lugar de de pie o sentada, episiotomía por que sí cuando un desgarro puede tener menorres consecuencias... que no digo que llegado un momento todo esto sea necesario, pero que se haga cuando sea necesario, no por comodidad de los médicos, por agilizar las cosas (cuando a veces se consigue lo contrario y se enlentece el proceso...).

No voy a hablar de la epidural porque creo que es una cuestión muy personal, yo creo que en circusntancias normales es mejor parir sin ella porque puede retrasar la dilatación y dificultar el expulsivo, pero está claro que cuando la duele, duele, y ahí nuestra cabeza no responde. Yo pedí la epidural a gritos porque no soportaba el tremendo dolor de las contracciones, teniendo en cuenta que tuve un parto de riñones... el matrón que me reconoció me recomendó que no me pusiera epidural, que iba a parir mejor sin ella, pero en ese momento me daba todo igual. Afortunadamente la cosa fue tan bien que tras romper aguas mi dilatación se disparó en tiempo récord y no hubio tiempo de ponerme la epidural, dilatar y empujar vino todo en un momento e Iván nació en poco más de una hora.
Después de eso me he dado cuenta de que, con todo el dolor que pasé, de verdad es aguantable, auque llegado el momento pensemos que no... y también tengo la sensación de que si finalmente me hubiese puesto la epidural no hubiese ido todo tan bien, ya que un parto tan rápido, sin episiotomía, con un leve desgarro no se yo hasta que punto se hubiese podido dar con la epidural. O a lo mejor sí, que yo no soy experta en esto... pero creo que nuestro cuerpo es sabio y repito, en la medida que todo vaya bien, hay que dejar que el cuerpo trabaje, sin intervenir.

Otra cosa que veo fundamental, y que no se aplica en general, es la posibilidad de que la dilatación se haga de pie, sentada, caminando, sobre una pelota... bueno, ya no digo en agua, que sería fantástico, pero creo que pedir libertad de movimientos no es mucho. Y se tiende por lo general a mantener a la parturienta acostada en la cama de dilatación, monitoreada y cableada (o cabreada, muchas veces), cuando la postura acostada es la menos indicada para favorecer el descenso del bebé, ya que no permite que la gravedad ayude. Incluso sería fantástico que el expulsivo no se diera con la futura madre acostada, por muy cómoda que sea esta postura para los profesionales, seguro que se evitarían muchos desgarros y episiotomías.

Que nos permitan elegir cómo llevar la dilatación y los pujos, las posturas, que nos pongan al bebé "piel con piel" nada más nacer y así facilitar el comienzo de la lactancia materna... hay tantas cosas... pero todo se reduce en lo mismo, que el parto sea natural en la medida de lo posible, y de esta misma manera, que se nos respete. Hay muchos profesionales que basan su actuación en ello, otros todavía no se han dado cuenta de lo beneficioso que es, y en nosotras está que, poco a poco, podamos ir cambiando las cosas.

Yo espero repetir maternidad pronto y, llegado el momento, esta vez lo tengo clarísimo, presentaré mi plan de parto para asegurarme que, por lo menos por mi parte, vuelvo a vivir un parto maravilloso.


viernes 2 de octubre de 2009

Un parto natural (aunque no es el mío...)

Hace unos días vi por casualidad este video y no pude evitar sentirme identificadísima y, por supuesto, emocionadísima. Emocionada, está claro por qué... identificada, pues sobre todo porque ahí es donde yo di a luz y mi parto fue muy parecido, o por lo menos yo me sentí igual de bien tratada y respetada que la madre protagonista de este video.

Creo que sobran más palabras...


martes 22 de septiembre de 2009

La palabra más bonita... "MAMÁ"

No hay nada más bonito que escuchar a mi niño decirme MAMÁ, se me cambia la cara cuando lo escucho, y me dan ganas de comérmelo a besos. Ahora sí que me siento 100% MAMÁ.



video

domingo 20 de septiembre de 2009

Dancing Baby

El vídeo habla por sí solo. Mi niño es un bailarín nato, le encanta la música y en cuanto la escucha se empieza a mover, y se le cambia la cara. Como una imagen vale más que mil palabras, ahí va un vídeo de muestra. Y que conste que aquí estaba tranquilo, no es de los más marchosos... dejadme que lo pille durante el anuncio de ONO (el del gorila que baila) o viendo "FAMA, A BAILAR", ¡que ahí sí que se descoloca!


miércoles 9 de septiembre de 2009

SEGUIMOS CANGUREANDO


Añadir vídeo
Es cierto lo que dicen, que una vez pruebas a portar a tu bebé ya no lo puedes dejar. Me encanta ser una mamá canguro, además de práctico, porque lo es, eso de llevar a tu bebé amarrado a tí pero con las manos libres... ¡es genial! mi hijo va feliz en mis brazos, tiene unas vistas estupendas, puede verlo todo, y si se quiere dormir que mejor que el regazo de su mami.

Ahora nos hemos hecho con una bandolera, otra manera de disfrutar del cangureo. Es diferente al mei tai, y una no excluye al otro. Yo uso la bandolera para los ratitos cortos, porque es más fácil y rápido de poner, así si voy a coger el coche para ir a algún lado rápido pues voy con la bandolera, porque al peque lo siento rápido y así no tengo que andar con el carro. El mei tai lo uso más para dar paseos largos o si voy a estar un rato largo por ahí, porque el tema de los nudos me hace perder algo más de tiempo, pero por el contrario, al ir amarrado como va me resulta más cómodo para portear a Iván durante más tiempo.

La bandolera es ideal para la playa. Aparco, cargo a Iván en la bando, cojo las cosas y hala! a plantar la sombrilla.



Hay mucha variedad de portabebés y se pueden tener varios a la vez, que se pueden usar según la ocasión. Y recomiendo cangurear de todas todas.

lunes 31 de agosto de 2009

Mamá, ¡soy más listo que tú!

No tiene desperdicio. Éste niño se las sabe todas. Yo intentaba que no pasara a las habitaciones, pero Iván fue más hábil que yo y encontró un hueco por donde escabullirse.
Después de descubrir que se había colado sin darme cuenta, lo volví a poner en el salón para descubrir cómo había pasado a la habitación, ¡sabía que repetiría la maniobra, el muy pillo!


video

¡y luego se reía de mí el muy bicho! Y lo bien que me lo pasé yo, estos momentos deverdad que no tienen precio.

viernes 28 de agosto de 2009

50000 visitas... ¡gracias a tod@s!


Cuando empezó esta aventura solo pretendía dejar constancia de mi experiencia... luego ví que de vez en cuando me dejaban comentarios, y que muchos de esos comentarios eran de chicas que, como yo, alguna vez se habían sentido perdidas, desorientadas pero ilusionadas ante el gran reto de la maternidad, y así pensé que mi propio testimonio podía servir de ayuda a otras futuras mamis.

Puse el contador hace hoy un año, aunque este blog nació unos 9 meses antes... y desde hace un año hemos recibido 50.000 visitas, cosa que jamás me hubiese imaginado. 50.000 visitas, 35 seguidores activos y seguro que alguno más en la sombra, y muchas respuestas a mis entradas... De pensar que mi testimonio no tendría interés más que para mí a esto hay una gran diferencia, me siento orgullosa por ello y os agradezco inmensamente que dediqueis una parte de vuestro tiempo a seguir mi experiencia.

No se si habré conseguido mucho, solo espero que alguna vez mi experiencia le haya servido a alguien... a mí me han valido muchísimo los consejos y testimonios de otras embarazadas y mamis en los foros que participo, así que si con mis palabras alguien se ha sentido mínimamente identificada o ayudada, me doy por más que satisfecha.

Simplemente GRACIAS y... ¡no se vayan todavía, aún hay más!


PD: no sé cuánto durará este blog, pero espero poder volver a compartir otro embarazo y poder contarlo aquí.

domingo 16 de agosto de 2009

La lactancia de Iván... un año después


Cuando me quedé embarazada pensaba en dar biberón a mi niño. Luego me planteé intentar darle el pecho. Pero jamás me hubiera imaginado lo que iba a venir, la mejor experiencia de mi vida. De momento llevamos casi 13 meses de lactancia materna, y mientras mi niño quiera, seguiremos.

Al principio nos costó, y como preveía que podría ser así intenté prepararme para no dejarme llevar por mi debilidad y los consejos desafortunados. Habrá muchas mujeres que hayan perdido la oportunidad de disfrutar de una buena lactancia materna al ver que sus bebé no se enganchaba correctamente, que le dirían "dale un biberón que va a pasar hambre", que no hayan podido superar el dolor de las grietas o el sacrificio de estar para tu bebé cada vez que quiere mamar. Por no decir los típicos "no tienes leche", "tu leche no es buena", "tú leche es agua" o "se queda con hambre, dale una ayudita". No se si en aquel momento resulté alocada, impertinente, prepotente o inconsciente, lo cierto es que no escuché ni acepté consejos de quien creía que no decía nada oportuno. Tenía muy claro que quería darle el pecho a mi hijo y que lucharía lo que fuera necesario. Mi madre me decía aquello de "darle de comer cada 3 horas, 10 minutos en cada pecho" y yo le decía que no, que no era así, que es a demanda y que yo le daba de mamar cuando él quería. Claro, mi madre se quedaba con cara de " a mí me lo va a decir, que he criado a dos hijos" y yo pensaba "una lactancia materna frustrada y una lactancia artificial".
Me siento orgullosa de que, con el paso del tiempo, haya podido demostrar que yo tenía razón en contra de todos esos consejos. Me he sentido bastante sola, no es muy habitual encontrarte, por lo menos por aquí, a madres que dan el pecho durante tanto tiempo, pero bueno, como que me da igual lo que me digan porque soy tan feliz lactando con mi hijo que todo lo demás no me interesa. Es más, pienso que no saben lo que se pierden, es tan bonito amamantar a tu hijo, es un momento muy especial en el que nadie te puede sustituir y es una satisfacción saber que es el mayor consuelo para tu hijo.

Ahora estamos en esa fase en la que no hace falta que le ofrezca el pecho, él solo se sirve. Viene gateando, me baja la camiseta y el mismo me coge el pecho y engancha su boquita, y que no se lo impida porque se busca las mañas para conseguirlo. Pronto andará y entonces se serirá todavía con más facilidad, ya me imagino viéndolo correr hacia a mí con el grito de guerra "¡TETAAAAAA!".
También pienso que cada vez veo más difícil destetarlo porque va sabiendo mas y más, autodeterminándose, exigiendo... ya sabe lo que es, o por lo menos sabe que le gusta, donde está y cómo conseguirla. Pero de momento no nos planteamos el destete, aún queda mucho por disfrutar...

Mi primer año de mami...



Y hace nada que tenía mi barriguita de embarazada, sin embargo ahora me parece que fue hace años mil cuando estuve embarazada, tengo la sensación de que Iván siempre ha estado aquí.

Me habían contado mil y una cosas sobre lo que es ser madre, cosas buenas, otras no tanto... pero ahora mismo me voy quedando con mi experiencia, que es infinitamente mejor que todo lo que me habían contado. Quizás lo que más he escuchado es que se madre es muy difícil, que desune a las parehas... también que ser madre es lo más bonito del mundo. Por supuesto que esto último es la verdad más absoluta de la vida, ser madre es maravilloso, es un privilegio poder llevar a tu hijo en tu vientre, sentir su paso hacia la vida, verlo crecer y ser testigo de todos sus descubrimientos.

Mi vida es mucho mejor desde que soy madre, Iván es el centro de mi vida y soy feliz, así de sencillo. Ha sido un niño muy bueno desde que nació, todo se podía haber hecho más difícil conforme ha ido creciendo y haciendo cosas nuevas, pero lo cierto es que este niño nos lo sigue poniendo todo fácil, lo cual hace que disfrutemos plenamente de nuestra vida como padres.

Y como pareja, comprendo que pueda ser difícil adaptarse a una nueva vida con un hijo recién nacido, pero en nuestro caso no podemos tener nada de queja y estamos todavía más unidos que antes de ser padres, Iván nos ha desperezado y nos hace aprovechar cada momento del dia para salir, pasear o simplemente jugar. Ya no tenemos tanto tiempo para nosotros, claro que ser padres requiere sacrificio y entrega, pero bueno, yo no creo que sea sacrificio porque no me cuesta ningún trabajo renunciar a ir al gimnasio o de compras por ir a pasear con mi niño, y la recompensa es tan grande, merece tanto la pena que cualquier sacrificio se queda en nada.

No puedo negar que me encantaría ir ya a por otro bebé, pero por un lado siento la necesidad de dedicarme por lo menos un añito más en exclusiva a Iván, aún está despertando al mundo y le quedan muchas cosas por aprender. Además, nos casaremos el próximo verano, así que nos lo plantearmos ya después de la boda, que además ya Iván andará solito y parloteará sus primeras palabras... si todo va bien esperamos que el milagrito venga cuando Iván tenga 3 años.

Y mientras a seguir disfrutando, ahora mismo Iván está en un momento genial porque está a punto de soltarse a andar, hace mil gracias, nos sorprende con cada cosita que aprende, nos fascina con su sonrisita y esos dos dientecines... y nos derrite cuando le digo "ven con mami" y, gateando, se me tira ocn los brazos abiertos.

No hay amor más absoluto que el amor de una madre a un hijo, yo desde luego estoy enamoradísima de mi cosita.


sábado 1 de agosto de 2009

LOS PRIMEROS DIENTES

Se han hecho de rogar pero por fin aparecieron, para celebrar el primer cumpleaños de Iván. Le han salido a la vez las dos paletas de abajo, y mi niño pequeño se ha convertido en un ratoncito precioso. Me encanta cuando se ría, ver como le asoman los dientes en las encías, es para comérselo...

Todo el mundo dice que cuando los dientes han tardado tanto en salir es porque ahora le saldrán todos de golpe... de momento sus dos dientecunes están casi fuera totalmente y no le noto más, pero por más que lo intento no me imagino a mi niño con una fila de dientes.

Bueno, y para muestra, un botón...


¡Y SOPLAMOS LA VELITA!


Por fin llegó el gran día, después de buscar el sitio y organizarlo todo, celebramos una fiesta estupenda con toda la gente que queríamos que estuviera. Iván, como siempre, se portó fenomenal, a pesar de que iba sin dormir siesta y eso lo suele poner llorón pero no, él lucía su sonrisa y estrenaba sus dientecines.

La fiesta fue un jaleo, no me daba tiempo a nada entre sentar a los niños, pedirles la merienda, saludar a la gente que iba llegando... la tarta la pusimos prontito, después de que los niños se comieran los sandwiches, para que se pudieran ir a jugar al parque, ya que con los columpios tan cerca era imposible tenerlos sentaditos. No voy a decir que Iván sopló estupendamente la velita porque yo creo que ni la miró, había tanta gente alrededor haciéndole carantoñas y gracias que miraba a un lado y a otro ocn cara de "pero qué es toda esta gente" sin parar de sonreir. Así que de soplar la vela nos encargamos los papis con mucho orgullo y con Iván en brazos.



Luego vinieron los regalos, qué montón de paquetes, estaba abrumada con todos alrededor dándome sus regalitos, y yo abriéndolos con Iván a mi lado... estaba nerviosísima, como si fuera yo la protagonista de la fiesta, y mientras Johnny no podía más que atender a todo el mundo, que no faltaran bebidas... vamos, que me hice una idea de cómo me voy a sentir el día de nuestra boda.

Iván tuvo muchísimos regalos, ropa, juguetes, cositas útiles para su edad, vamos, que no le ha faltado ni un detalle. No llegué a contar cuánta gente éramos, calculo que entre 30-40 personas entre familia y amigos, pero puedo decir con orgullo que, aunque faltaba gente que me hubiera gustado que vinieran, como los tíos de Galicia, todos los que estaban allí queríamos que estuvieran con nosotros ese día, así que estamos muy contentos de ver cuánta gente ha querido celebrar con nosotros el primer año de Iván.



Y cuando menos me de cuenta, estaremos celebrado el segundo...

sábado 18 de julio de 2009

PREPARANDO LA FIESTA

Ya tenemos decidido el sitio, lo celebraremos en la terraza del Parque de las Palomas, un jardín muy bonito donde con muchos columpios y cacharritos, para que los niños más grandes disfruten.
Va a ser una merienda, algo sencillito, pero va a ir mucha gente, toda la gente que queremos.
Estoy deseando ya que llegue el día, como Iván aún no se entera demasiado toda la ilusión la tenemos nosotros. Prometo fotos y crónica detallada del evento, aunque no puedo decir cuando porque estamos de vacaciones en la playa, pero intentaré hacerlo cuánto antes.

La próxima vez que escriba algo en el blog... ¡Iván ya tendrá un añito! Y por cierto... que ya se le ven los dos dientes de abajo, ¡ya era hora!

sábado 11 de julio de 2009

Nos acercamos al año...

Bueno, estamos a solo 10 días, casi sin darme cuenta se me ha ido mi bebé y tengo un nene de un añito.
Ahora mismo estamos con los preparativos de su cumple, aún no tenemos nada definitivo pero estamos mirando cosillas, porque queremos que su primer cumple sea muy especial, aunque él no se entere mucho, pero nosotros sí que lo vamos a disfrutar y nos hace muchísima ilusión.

Hemos hecho el cambio de la sillita de bebé a la sillita de mayor y le hemos comprado la silla "Cybex Topaz" en color rojo, además de que es muy moderna es super cómoda y manejable, no me cuesta tanto levantarla como la otra y se pega en un plis, vamos, una maravilla, aunque yo creo que Iván echa de menos su sillita... pero ya se acostumbrará.

También he dado mil y una vueltas buscando un triciclo, que se lo va a regalar su abuela Loli, y por fin lo he localizado en una tienda en Sevilla, se me antojó ése y ya no quería otro, y el lunes vamos a por él, estoy deseando estrenarlo con mi enano, espero que le guste, yo creo que lo va a disfrutar muchísimo.

Y bueno, estos son días un poco extraños para mí, porque no hago más que recordar como estaba a estas alturas poco antes de dar a luz, y me parece tan increíble que ya haya pasado un año... recuerdo muy a menudo el parto y, teniendo en cuenta que conforme parí me sentía tan dolorida que juré no pasar jamás por eso de nuevo, después de un año lo recuerdo como un momento maravilloso, precioso, que por supuesto volvería a pasar las veces que fueran necesarias porque es un dolor que ofrece tan grande recompensa que merece la pena pasarlo, sin duda.

He ido al gine para ver cómo está todo y bueno, perfecto, todo en su sitio y en perfecto estado. Me preguntó mi última regla y yo, con cara de circunstancia... "humm... pues el 20 de octubre del 2007". Me miró con cara de incrédulo y ya le solté que sigo amamantando a demanda a mi hijo y entonces me dijo que perfecto, que debo tener la prolactina por las nubes y que eso me ayuda a no ovular. Y yo encantada de la vida.

Y bueno, poco más, este es un post de "noticias resumidas", ya os iré especificando con sus fotos correspondientes de todo lo que os he anticipado.

lunes 29 de junio de 2009

Playita, piscina... ¡LLEGÓ EL VERANO!

Y lo estamos disfrutando que da gusto. Aún no hemos cogido vacaiones, pero la verdad es que aprovechamos al máximo cada minuto de nuestros días. Nos estamos yendo al Portil, a la casa de veraneo del abuelo Juan, y entre la piscina y la playa no nos perdemos una y nos lo pasamos genial.




El primer día de playa de Iván fue por ahí por junio, con los titos Ale y Patricia, y bueno, ese día no le hizo mucha gracia el agua, era la primera toma de contacto. Sin embargo la arena le encantó desde el primer momento, se le veía fascinado con eso de que se le escapara entre los dedos y no pudiera agarrarlo.





Nuestro siguiente día de playa fue con la abuela y los titos, y ahí se lo pasó mejor gateando en uno de los charquitos que deja la marea, probó el sabor del agua de mar y la sensación de la arena en la boca, ponía cara de extrañado pero el jodío no le hace ascos a nada. Se lo pasó pipa arrastrándose como un gusanito por la arena, en esa agua calentita, donde se sentía seguro y podía moverse a su antojo.





Ya luego, al siguiente día de playa probamos la super mini piscinita que le hemos comprado, este niño disfruta con cualquier cosa, da gusto ver como se entretiene con todo, todo le llama la atención y con todo quiere jugar. Aunque fuern más las veces que intentaba salir de la piscina de cabeza a la arena, ye s que la arena le encanta.




En la piscina también disfruta mucho, aunque ahí tiene que ir en los brazos de papi o mami, pero le encanta bañarse y que le demos chapuzones y saltitos en el agua. Es que es increíble, se lo pasa pipa con todo y es una maravilla ver su cara de felicidad y diversión, cómo se ríe a carcajadas de lo bien que se lo pasa.




Creo que este verano promete ser, cuanto menos, entretenido. Mi concepto de playa ha cambiado totalmente, antes era tirarme al sol como un lagarto, y ahora jugar y entretener a mi chiqui, que si cabe es más divertido. El caso es que no se quien disfruta más, si Iván y los papis, porque por lo menos nosotros estamos encantadísimos de que este verano sea diferente.


jueves 25 de junio de 2009

Me estreno como... ¡MAMÁ CANGURO!

Sí, estaba deseando portar a mi niño pegadito a mí, y después de ver fotos de otras mamis con sus portabebés me decidí por uno totalmente artesanal, y ¡hoy por fin lo he recibido!
Es un chinados, una variante del mei tai, con las tiras más anchas y en abanico y no acolchadas, para repartir mejor el peso.




Lo hemos probado esta misma mañana, no podía esperarme más. Y nada más ponérmelo con Iván he pensado que como he podido estar sin él este tiempo, es tan cómodo, práctico, cuántos dolores de brazos me hubiese ahorrado si me hubiese decidido a tenerlo antes. Es que no es que lleve los brazos libres, es lo bien repartido que llevo el peso de Iván, no se me cargan la espalda y los brazos como cogiéndolo a pulso.




Y a Iván también le ha gustado mucho, estaba contentísimo, su cara decía "!ays qué bien voy aquí, pegadito a mi mami!", no quería bajarse, no hacía más que abrazarse a mí, echarme las manos a la cara.




Estoy deseando salir a la calle y darme un paseo con Iván en nuestro portabebés. Pienso en lo bien que voy a ir a la playa, tendré las manos libres para llevar la bolsa de las toallas, la sombrilla, los juguetes, la piscinita... ¡Si es que lo estoy deseando!

miércoles 24 de junio de 2009

¡FELIZ SAN JUAN!


Hoy es San Juan, mis dos amores están hoy de santo...


¡FELICIDADES!




lunes 22 de junio de 2009

CUMPLIMOS 11 MESES...

Lo que significa que falta un mes para su primer cumpleaños... ¡Madre mía, ya un añito! De verdad, es que me parece tan tremendamente increíble... hace un año, tal día como ayer u hoy, andaba así...



Y la foto de presentación del blog, esa tremenda barrigota, está hecha hace justo un añito... es que no me lo puedo creer, como lo que parece que está tan lejano al final llega tan rápido y pasa más rápido si cabe, qué caprichoso es el tiempo. Y ahora lo que tengo es algo tal que así...


¡Es que parece increíble que este revoltillo haya salido de mí! la verdad, es un milagro, es un regalo, es un orgullo porque no podía haber tenido un niño más guapo, bueno y simpático, y no porque lo diga yo eh?

El caso es que ahí estamos, a puntito de cumplir el añito... y seguimos sin dientes, este niño parece un viejecito desdentado, las dos paletas de abajo se ve que están ahí pero no acaban de salir, yo espero encontrármelas cualquier día, estoy por apostar que le saldrán el día que cumpla el año, para poder darle un bocadito a su tarta.
Por lo demás seguimos muy bien, Iván está muy espabilado, gatea que se las pela, se recorre toda la casa el jodío; cada vez camina mejor y no creo que tarde en soltarse, además ha descubierto la sensación del equilibriio o la falta de él, porque ya tiene miedo cuando va agarrado solo de una mano, ya no va tan a lo bestia, palpa y va con cuidado para no caerse, no sabe ná... Se pone de pie solo y en cuestión de segundos, tiene mucha agilidad y habilidad, y el parque se lo recorre solito de punta a punta, eso sí, bien agarrado para no caerse.

Bueno, y ya dice MAMÁ, lo estaba deseando, es que me da ganas de comérmelo cada vez que me lo dice. Hablar, que se le entienda, poco, mamá, papá... pero en su lenguaje es todo un charlatán, no se está callado en todo el día (que nos íbamos a esperar con los padres que tiene...) y suelta unas charlas, con su entonación y todo, este va a ser un listo.
Y con las manos también va aprendiendo muchas cosillas, imita todo lo que ve, es un gran imitador, veo que es muy observador y que pilla al momento los detalles, la verdad es que se le ve espabildo para su tiempo.

Pero todo lo guerrero que es, porque no para un segundo en todo el día, luego al final tiene que descansar, como es lógico, y cae rendidito... ¡para comérselo!


martes 16 de junio de 2009

Venga, un regalito de Iván



Haciendo una de sus gracias, no me digais que no está para comérselo...



video


Con los cantajuegos, preparando sus palmitas para aplaudir cuando toca, ¡qué listo es mi niño!


video

domingo 14 de junio de 2009

!HEMOS IDO DE VIAJE!



Sí, nos hemos cruzado medio mapa en AVE y nos hemos dado un paseíto por Zaragoza y por el Monasterio de Piedra. Nos hemos ido de boda, e Iván, una vez más, se ha portado como un campeón. A pesar de las horas de viaje, de ir de aquí a allá, todo el día fuera visitando monumentos, haciendo turismo, y mi niño con una sonrisa en la cara y sin dar un problema. Si es que con este niño da gusta, de verdad, está claro que me lo puedo llevar tranquilo a cualquier lado.

Además, se ha metido a la gente en el bolsillo. En el AVE llamaba la atención de los pasajeros de alrededor, en Atocha, como tuve que cantarle medio repertorio de los cantajuegos para entretenerlo, y él hacía los movimientos de cada canción, la gente de alrededor alucinaba "ay, con lo pequeño que es y míralo, con sus deditos"... si hasta me ofrecieron dinero por él ("¿cuánto quiere por su hijo?" -entre sonrisas- "ni por todo el oro del mundo..."- "pues hace usted bien. Felicidades, porque tiene un hijo precioso" - aquí cara de orgullo de madre...-) luego, paseando por la calle, o sentados en uan terraza tomando algo, la gente se paraba porque este niño le ríe y le hace tonterías a todo el mundo; y en la boda era el centro de atención, casi le quita el protagonismo a los novios, ¡y es que mi niño tiene todo el arte!





Nos lo hemos pasado muy bien, lástima que faltaba el papi... Iván cada vez está más espabilado, qué rápido crece, ya es un gateador profesional, se pone de pie solo, se sienta solo, vamos, que hay que amarrarlo porque va donde le da la gana. Está para comérselo de guapo, simpático, espabilado, es que es tan bonito verlo crecer, ver como cada día aprende cosas nuevas y te las enseña... es curioso que con la cantidad de gente desconocida que nos hemos encontrado en este viaje, y como ha hecho con todo el mundo, no extraña, a todos regala una sonrisa, voy a tener que andar con cuidado porque ¡éste se me va con cualquiera!

La boda ha sido muy bonita, Iván iba guapísimo, vestido para la ocasión, aunque se quitó las sandalias el muy golfo... despueés de tantos kilómetros ¡que menos que arreglarnos para tal ocasión! Y bueno, menudo aguante, después de una siestecilla durante el convite y parte del baile, el muy golfo se despertó a las 3 de la madrugada y se tiró un ratito de juerga, bailando de brazo en brazo, ¿Tendré que atarlo cuando sea un jovenzuelo?





Para que veais que no miento, fijaos lo guapos que estábamos...



Como no, posamos con la novia y su hermana, si yo saliera con los ojos abiertos sería una foto de marco...



La boda ha sido uan excusa perfecta para conocer un sitio precioso, el Parque Natural del Monasterio de Piedra, un oasis en medio de las áridas tierras zaragozanas, un paisaje impresionante.


miércoles 27 de mayo de 2009

10 MESES... y un sustillo


Nuestro tesoro tiene ya los 10 meses, cada vez estamos más cerca de soplar su primera vela, puede que suene repetitiva pero el tiempo pasa volando.
Este cumple mes lo hemos pasado en casita, porque Iván ha estado malito. Lo que parecía un simple resfriado se complicó en una infección de oído complicada, tanto que llevamos ya dos semanas con antibiótico.
Iván llevaba ya varios días con fiebre, sin bajarle, pero como mi niño es un buenín, no se queja aunque esté muy malito... no nos dimos cuenta de que no era un simple resfriado, pero yo no podía verlo malito y decidí llevarlo a urgencias al hospital, y allí fue donde nos dijeron que tenía una infección fuerte en el oído y que le estaba supurando. Mi niño, pobrecito, el dolor que tuvo que pasar y ni se quejó, es que se me parte el alma solo de pensar lo que le debió doler.
Después de pensar que podía haber perforación de tímpano, el otorrino nos dejó tranquilos diciéndonos que por suerte no había sido tran grave. Aún seguimos con el antibiótico, y dentro de unos días nos ve de nuevo el otorrino, espero que la infección haya curado.
Mirad qué carita, mi niño...




Así que hemos pasado unos pocos de días metiditos en casa, pero todo sea por mi niño. Cada vez está más espabilado y parece que poco a poco va dejando atrás el bebé que es. Hemos descubierto un gran entretenimiento en los "cantajuegos", es ponerle el primer dvd,e scuchar las primeras notas de "El tallarín", canción que ya le cantaba yo antes de saber que venía en el dvd, y empieza a bailar como un loco. Está aprendiendo muchos movimientos imitando lo que ve en los cantantes y los niños, así una tarde nos dimos cuenta de que aplaudía sin nosotros saberlo, y ahora con decirle "¡bien!" u "¡ole, ole!" aplaude con felidicad.
También dice adiós con la manita, hace los cinco lobitos, y da vueltas con sus dedos índices, uno alrededor del otro, yo creo que imitando la canción del zapatero "envolviendo, desesenvolviendo", con el cuento del enanito. Vamos, que estamos en la época de la pura imitación y no deja de sorprendernos.

Ahora estamos intentando enseñarle a que haga "uno" con la manita, con su dedo, para cuando le preguntemos en su cumpleaños "¿cuántos años cumple mi niño?" él diga uno con su dedito. ¿Lo conseguiremos?





lunes 11 de mayo de 2009

¿HASTA DÓNDE ESTOY DE MI PAPI?



Es sólo una anécdota, una de las muchas cosas que va aprendiendo este renacuajín que nos tiene locos, pero es que me hace tanta gracia. Estas son las pequeñas cosas que recordaremos cuando tenga veintitantos años y le contemos con nostalgia las proezas que hacía de bebé.


domingo 10 de mayo de 2009

Mi primer DÍA DE LA MADRE


Me acuerdo cuando era pequeña, lo importante que era este día, me preparaba días antes para hacerle un regalito a mi madre y darle una sorpresa, además de prometerle año tras año que mi mejor regalo era que a partir de ese momento iba a ser buena y portarme bien. Cómo lo cumpliría si cada año tenía que volver a prometerlo, pero por lo menos tenía la intención.

Pensaba que era maravilloso ser madre, y me imaginaba como sería ese momento siendo yo madre. Bueno, pues por fin ha llegado, y no es que haya pasado nada especial en sí, pero, así de sencillo, soy madre, y tengo a mi hijo en brazos, y por fin, en el día de la madre, yo soy madre además de hija. Es una sensación, un sentimiento, de enorme satisfacción y sobre todo felicidad, que no cambiaría por nada del mundo. Aunque mi hijo aún no me dice mamá, y creo que el día que escuche de su boca la palabra "MAMÁ" me sentiré mamá completamente, aún así con tener a Iván en brazos me conformo, siento que es lo mejor que he hecho en mi vida, y ya no me imagino mi vida sin él.

Así que no hay mejor manera de celebrar el día de la madre que pasarlo en familia, con mi madre y mi hijo, con algo tan simple como dar un paseíto al sol y disfrutar en los columpios. Bueno, que también nos acompañó el papi, como no, que disfruta como un enano enseñando a su peque a bajar por el tobogán y a darle patadas al balón. Un día sencillo, pero feliz, ¿para qué pedir más?

Y para muestra un botón, que el papi quiere que salga futbolista, ¡como no!





video

domingo 26 de abril de 2009

9 MESECITOS...



Este martes Iván cumplió 9 meses, el tiempo pasa volando, hace nada era un bebé y ahora es un terremoto que no para quieto, y cuando menos nos demos cuenta estará soplando su primera velita.


Aunque estoy muy feliz porque ver crecer a mi hijo es lo más maravilloso que me podría ocurrir, no dejo de sentir cierta pena por la sensación de lo rápido que pasa el tiempo, parace que se me escapa de las manos. Ya no tengo un bebé en cas, tengo un niño que no para quieto un segundo, balbucea, se ríe, aprende cosas... y tengo cierta nostalgia de esos meses en que era un bebé absolutamente indefenso. Pienso que ha durado muy poco, a veces casi no me acuerdo de cómo era de bebé y me pongo a ver fotografías de sus primeros días.
Sé que habrá mucha gente que desde que tienen bebés desean ya que hagan cada vez más cosas, que crezcan más rápido, pero confieso que me gustaría que esa etapa de bebé hubiera durado un poquito más.

Pero bueno, que soy una mami orgullosa porque tengo un hijo que bien lo merece, por lo espabilado, listo, simpático y guapo que es. Procuro no presumir en exceso de él para que luego no digan "qué exagerada eres", y curiosamente eso es lo que sorprende a la gente, porque por no presumir me encuentro con cosas como "pero qué simpático es tu niño, siempre sonriendo, no extraña nada", o "hay que ver lo bien que anda con lo pequeño que es". El papi si que presume, y le dicen que es un exagerado, hasta que ven a Iván en directo y comprueban que, de verdad, es así.

Cada vez avanza más, intenta imitar lo que le decimos, saluda con la mano, aunque no gatea del todo ya se arrastra como una lagartija y llega a cualquier lado, si tiene ayuda a mano se pone de pie solo, y cuando anada agarrándole las manos sale corriendo. Cada día nos enseña cosas nuevas, es increíble lo rápido que aprende, cómo está atento a todo, lo receptivo que es. De verdad, es precioso ver crecer a un hijo.

Los dientes aún no aparecen, pero creo que no tarden demasiado, la encía le ha cambiado pasando de estar fina a inflamada, así que yo creo que están a romper. Ays el día que vea mi niño como un ratoncito, con sus dientecillos...






domingo 19 de abril de 2009

¡GATEANDO... literalmente hablando!


¿A que tienen buenos maestros? Y es que Iván quiere mucho a sus hermanos gatunos, y es un cariño recíproco, porque los dos gatines se vuelven locos con Iván.

La verdad es que no esperaba menos de mis bichines, pero han superado con creces todas mis espectativas. Mimi, la gata (se llama Cetty pero la hemos apodado Mimi porque no dice "miauuu" sino "miiiiiiiii") le expresa menos, se nota que es una ex-callejerita porque conserva esa actitud huidiza "por si acaso", así que ante el menor peligro sale por patas... sin embargo no duda en acercarse a Iván, olisquearle, y darle de vez en cuando algún cabezacillo.

Munki tiene otra actitud, siempre ha sido un gato muy cariñoso, pegajoso hasta la saciedad, y con Iván no es menos. A pesar de que no le gustaba nada mi barriga de embarazada, sabía que ahí dentro había algo, y procuraba no acercarse demasiado a ella, con Iván es todo lo contrario. Lo acerca su cabecita, le da cariñitos, se duerme a sus pies, está pendiente en todo momento... y yo estoy encantada de ver cómo muestra su cariño a esa criaturita que lo ha destronado.

Iván, además, conoce perfectamente a sus gatines, los busca, los llama a su manera, y se vuelve loco cuando están cerca. Les agarra las orejas, les tira del rabo, los monta a caballo (bueno, a Munki, que con 8,5kg es una montura estupenda), les da palmotazos... son pacientes hasta el extremo, Mimi huye si ve que hay movimiento, y Munki aguanta estoicamente sin decir ni miau, salvo que ya le haga daño, que es entonces cuando se levanta y se va a dormir a otro lado. E iván se lo pasa pipa con ellos, les habla en su idioma y los gatis le miran con cara de circusntancia.

En fin, somos una familia de cinco, y estoy muy contenta de que la convivencia con los gatos sea tan buena, en contra de todo aquello que la gente se empeña en decir, gracias a la mala prensa que tiene la raza gatuna en general, como si yo no conociera a los gatis con los que vivo.

Así que estoy muy orgullosa de mi peque, que se está criando con animales, aprendiendo a convivir con ellos, a respetarlos, creo que sentir amor y respeto por los animales es una muy buena educación; y orgullosa de mis gatos, porque demuestran que están por encima de toda esa mala fama que tienen los gatos en general, porque quieren a mi chiquitín y le dan todo su cariño gatuno.

sábado 11 de abril de 2009

GATEANDO, GATEANDO...


¡O por lo menos lo intentamos! Es cierto que este niño nos ha salido un poco comodón, aunque le encanta andar, eso sí, pero a la hora de levantar el culete para gatear madre mía, se vuelve un perrete.

Desde luego no dejamos de intentarlo, poniéndole a su alcance todas esas cosillas que le llaman la atención, para así motivarlo a que vaya a por ellas. Claro que hay niños que directamente andan sin gatear antes, pero yo creo que es muy bueno que vaya pasito a pasito, el gateo no es soloel paso previo a caminar, es también juego, habilidad, destreza, coordinación, fuerza... creo que son aptitudes muy buenas que no debemos dejar atrás, que le pueden ser muy positivas.

Gatear propiamenten aún no lo hace, como ya os he dicho a este niño le cuesta levantar el culete, pero eso no le impide desplazarse o moverse a su antojo. Ahora, más que gatear, gusaea, se mueve arrastrando su barriguilla, se gira sobre ella, se estira hasta alcanzar lo que quiere, y cuando está cansado o simplemente pasa del tema, se pone pazota arriba y hala, que así se está muy bien.

Intentamos ponerlo a gatear en el parque, en el suelo sobre la alfombra puzzle, en la cama... y lo animamos cantándole, llamándole, al final nos lo pasamos nosotros muchísimo mejor que él. Como prueba de ello aquí dejo este video de esta semana mismo, aunque ese día estaba perrete y no quería mucho movimiento. Pero está muy gracioso...¿o será amor de madre?



video

viernes 10 de abril de 2009

COLECHANDO, JUNTOS Y FELICES

Empezamos cuando Iván se puso malito con la bronquitis después de la vacuna de los 6 meses, lo metía con nosotros en la cama porque entre las toses, los estornudos, el pobrete mío no dormía a penas y solo quería teta. Además, para qué mentir, yo estaba más tranquila porque lo tenía pegadito a mí, lo sentía respirar y me aseguraba de que estaba bien.

El caso es que, un día por otro, ya lo hemos hecho habitual, y nos hemos acostumbrado a dormir los tres juntitos. No suelo dar muchas explicaciones porque prefiero evitar los típicos comentarios de "verás como se mal acostumbre", "no sabes lo que estás haciendo"... y es que bien pensado, se ha llevado 9 meses dentro de mí, ¿por qué tanta prisa en hacerlo independiente? ¿por qué esa obligación de que duerma solo con lo pequeño que es? ¿qué hay de malo en que sienta de cerca el calor y el cariño de sus padres, eso es mala costumbre, de verdad? Por esa regla de tres deberíamos echar a nuestra pareja de la cama, por si se mal acostumbra...

A mí me da igual lo que diga la gente. Nosotros somos felices así, y cada uno es libre de elegir cómo disfrutar de su hijo. Yo duermo tranquila, feliz, y mi niño más no porque esté con sus papis, que a la hora de dormir le da igual porque se duerme en cualquiera lado, pero es que así Iván tiene barra libre de teta toda la noche, cuando le apetece sabe donde está y allí que va.

Y desde que colechamos yo duermo y descanso mucho mejor, porque si Iván se despierta, como lo que suele querer es su ración nocturna de teta, ya no tengo que levantarme a sacarlo de la cuna, ni siquiera escucharlo llorar... no hace ruido, se despierta, se engancha y tiene lo que quiere, y aunque a veces me despeirte, normalmente ni me entero.

Alguna vez hemos hablado de pasarlo a dormir a su cuarto pero no puedo, me da mucha pena, necesito tenerlo cerca, sentirlo respirar, notar su calorcito... !soy feliz con nuestro colecho!

sábado 28 de marzo de 2009

8 MESECITOS



Mi niño sigue creciendo, descubriendo el mundo, aprendiendo cosas nuevas, y nosotros tenemos la tremenda suerte de disfrutarlo cada día.
De verdad que cada vez que veo una nueva gracia en Iván, o que ha aprendido algo... no puedo más que pensar qué bonito es ser madre, ver como una cosita que se ha creado en mi interior ahora se hace grande y va poco a poco descubriendo cosillas, y que lo que para nosotros pueda parecer insignificante para el es una gran hazaña, ¡es maravilloso!

Yo lo noto muy cambiado y espabilado, no solo porque hace más de un mes que sabe caminar, aunque no puede hacerlo solo porque aún no mantiene el equilibrio, sino porque cada vez tiene má soltura en sus movimientos y es capaz de hacer más cosas solo. Se mantiene sentado solo, sabe coger las cosas con intención, es decir, si ve algo que le interesa lo coge como puede hasta que lo consigue... reconoce perfectamente a los gatos y ha aprendido a acariciarlos, aunque a veces se le va un poco la fuerza y provoca que los pobres salgan huyendo. Ahora mismo está sentado a mi lado, en el sofá, estaba la gata a su lado, le ha cogido el rabo y como a la gata no le ha gustado, ha salido corriendo dando un bufido la pobre.

Lo intenta coger y tocar todo, y es muy gracioso porque va con su dedito índice por delante, da igual que sea mi colgante, un botón, una cremallera... él con su dedito se acerca a investigar. Ahora mismo está intentando desconectar el usb del ratón tirando del cable, y a la vez está dando manotazos en el teclado, así que no os imaginais lo que me está costando escribir esta entrada, porque cuando no me cambia a mayúsculas me mueve el ratón el muy bicho.

Esta semana además hemos descubierto dos cosas nuevas que nos han hecho mucha gracia. La primera es que sabe jugar al escondite, el otro día Johnny jugaba con él escondiendo la cara detrás de una manta y dicendo "UAHHH" cuando se descubría la cara, y al rato nso dimos cuenta de que Iván hací a lo mismo, agarraba el otro extremo de la manta y la subía tapándose la cara, y al momento la bajaba de nuevo y se reía, es inbcreíble la capacidad de aprender cosas nuevas.
Y también nos hemos dado cuenta de que sabe decir adiós con su manita, el otro día me fui a despedir de él para ir a trabajar, estaba en brazos de su papi, y de repente levantó el brazo y empezó a abrir y a cerrar su manita, mirándome y riéndose, ¡os juro que me daban ganas de comérmelo!

El gateo va progresando, le cuesta mucho levantar el culete pero él se busca la manera para desplazarse, si está panza arriba se impulsa con las plantas de los pies, y si está boca abajo se arrastra en plan comando o dando vueltas en plan croquetilla. Pero el caso es que si quiere llegar a algún lado, lo consigue. Y ya si lo ponemos a andar agarrándole las manos, más que andar sale corriendo, puede parecer exagerado pero tenemos testigos.

Y ya para acabar por hoy os cuelgo un vídeo de hace un par de semanas, la primera vez que en lugar de vocales ha pronunciado consonantes, ahora balbucea lo que quiere, pero empezó con su "babababa" como si estuviera hablando con todo el uso de su razón, para comérselo, vamos.
Podría contaros miles de cosas más pero al final del día no me acuerdo de todo cuando intento hacer recuento, así que conforme vaya recordando os iré contando.


video

domingo 15 de marzo de 2009

¡ME ENCANTAN LOS COLUMPIOS!



Esta semana estamos aprovechando el maravilloso buen tiempo para dar paseos con nuestro peque, y hace unos días nos paramos por primera vez en los columpios.
Iván todavía no sabe jugar, tirarse solo, pero le ha bastado con que yo lo agarre y lo deslice para pasárselo pipa.

Luego lo subimos en las cuerdas y como se agarraba, ahí si que se lo pasó bien porque era él quien controlaba el juego, se agarraba con fuerza a las cuerdas y se balanceaba, cómo disfrutaba.

Es lo que nos queda, poco a poco se irá soltando cada vez más, irá conociendo los juegos, tendrá más equilibrio, más soltura, y entonces recordaré cuando aún no sabía tantas cosas y mi espalda estaba más descansada, pero es ley de vida y es un gusto disfrutarlo.

Ahora que llega la primavera, los días van siendo más largos y parece que mejora el tiempo, podremos aprovechar para salir más, dar paseos, pararnos más en los columpios e ir viendo como nuestro niño poco a poco va conociendo más mundo, se suelta solo y cada vez nos necesita menos.






lunes 9 de marzo de 2009

MINI VACACIONES EN ALBUFEIRA




El fin de semana pasado, aprovechando que el sábado era el día de Andalucía, festivo, nos fuimos a pasar el fin de semana a Albufeira, en el Algarve. Es la primera vez que nos damos una escapadita con Iván, y lo hemos disfrutado muchísimo.

Reservamos un aparthotel cerquita de la playa y aprovechamos para pasear, relajarnos y descansar.

Por primera vez hemos llevado a Iván a la playa, aunque no hacía temperatura para darse un bañito, sí nos pudimos dar un buen paseo por la orilla de la playa, ver las olas, tocar la arena... Iván estaba muy sorprendido conn las olas, escuchaba el ruido al romper en la orilla, la espuma, y con los ojos abiertos como platos decía "OHHHHH!!!!"



Además nos sentamos un ratito sobre la hierba, otra nueva sensación para Iván, tan verde, fresquita, era algo diferente... La verdad es que es muy divertido ver como se soprende con cada cosa que a nosotros nos parece totalmente normal, como lo disfruta.

Aprovechamos para hacernos una buena sesión de fotos, la ocasión lo merecía, y será un buen recuerdo. Y en el hotel también le hicimos muchas fotos a nuestro peque, para que de grande recuerde la primera vez que sus papis le llevaron de fin de semana a un hotel, ¡anda que se podrá quejar!




Y el domingo por la mañana nos fuimos a pasear por Vilamoura, es un sitio precioso, un poco exclusivo, pero muy bonito. Nos dimos un paseo por su impresionante Marina, llena de yates y extrangeros... desayunamos allí tomando el poquito sol que asomaba, nos hicimos unas fotos con la Marina de fondo y luego nos fuimos a comer.

Lo que se dice breve pero intenso, pasamos un fin de semana estupendo, lo disfrutamos como nunca con nuestro niño porque fue nuestra primera escapada como padres. Para repetir, de verdad.

miércoles 25 de febrero de 2009

7 MESECITOS

Photobucket


No tuve tiempo de contaros los 6 meses, y de repente nos hemos plantado en los 7. Vamos, que en nada estamos soplando la velita de cumpleaños, no me puedo creer que el tiempo esté pasando tan rápido.

De momento, decir que Iván está cada vez más espabilado, más bicho, cada vez tiene más cara de niño y va perdiendo sus facciones de bebé. Claro que estoy muy contenta de ver crecer a ni niño, pero no puedo evitar sentir cierta nostalgia de esos primeros vidas, cuando era un ser tan delicado, tan pequeño, tan indefenso... ha pasado tan rápido el tiempo que casi parece que nunca he tenido que agarrarle su cabecita.

Pero es maravilloso ver cómo va descubriendo el mundo, como aprende a hacer cosas por sí mismo y cómo disfruta sabiendo que sabe hacer cosas, se conforma con poco y todo le hace reir. Es una pena que con los años perdamos ese sentimiento, con lo maravilloso que es alegrarse por las pequeñas cosas.

Unos días antes de cumplir los 6 meses cumplimos con el protocolo de las vacunas, menudo sufrimiento... pero nos hemos despedido de ellas hasta los 15 meses, aunque tengo que reconocer que hasta cuando lo pinchan se porta bien mi niño, sólo lloró durante el pinchazo, en seguida olvidó el dolor y volvió a sonreir como siempre.

Además hemos pasado una pequeña bronquitis que nos tuvo unos días sin salir de casa, acompañada de un brote malísimo de dermatitis atópica que tuvimos que tratar con corticoides. Por suerte no hizo falta usar inhaladores y se curó pronto. Pero reconozco que lo he pasado fatal viendo a Iván malito, en esos momentos desearía que todo su dolor y malestar pudiera pasar a mí y sufrirlo yo.


Photobucket


Los dientes aún no asoman, pero no creo que tarden mucho. vamos adelantando bastante en la alimentación, después de 6 meses de lactancia materna prácticamente exclusiva empezamos con la alimentación complementaria, introduciendo nuevos sabores poco a poco y sin prisas.
Creo que Iván no va a dar problemas para comer, de momento le gusta todo, los purés de verdura los come muy bien, añadirle el pollo fue una delicia, pero la ternera ha sido ya un éxito total.

Las frutas nos cuestan más porque no le hacen mucha gracia en puré, sin embargo le encanta comerse el plátano al natural en su maya antiahogo, así que intentaremos ir dándole piezas de otras frutas para que las vaya probando. El caso es que las coma, la forma da igual...
Eso sí, lo que no perdona es la teta, la lactancia materna sigue siendo un éxito y un placer para los dos, así que ahí seguimos, sin visos de ver el final porque lo disfrutamos tanto, es ya tan cotidiano que no me imagino la vida sin mi pequeñín enganchado a mí.

Photobucket

Y bueno, ¿qué más os puedo contar? Que no para, está muy hablador (o gritador), ha aprendido a hacer pedorretillas con la boca y se las hace a todo el que se le pone por delante, solo quiere estar de pie (imaginaos cómo está mi espalda) y se mantiene tan bien que se planta en el suelo, lo agarramos por las manos y se suelta a dar pasitos. Eso sí, de gatear nada, eso de estar boca abajo no le gusta nada, prefiere estar de pie y tenerlo todo controlado, no es nadie el tío.
Como se ha juntado con un montón de juguetes en reyes le encanta darles golpes, hacerlos sonar, ver sus lucecitas y colores... se lo pasa de miedo y yo disfruto muchísimo viéndolo.
Vamos aprendiendo cosillas, por ejemplo si le canto "palma, palmita" me agarra mi mano con una mano suya y con la otra me golpea dando palmaditas mientras yo le canto.

Tengo que decir que, además, y para mi orgullo, tiene una tremenda mamitis, me busca, se me hecha a los brazos y para muchas cosas solo me quiere a mí. Habrá quien diga que eso es un problema, pero que quereis que os diga, a mí me vuelve loca que se le cambie la cara cuando me mira.

Bueno, creo que os he dado una buena crónica, con retraso... podría seguir contando más cosas, pero se haría demasiado larga la entrada, os lo iré dando por fascículos.
En fin, ¡que seguimos creciendo!

Photobucket

Un lindo ratoncito... ¡CARNAVAL!

Photobucket

Sí, un lindo ratoncito es lo que ha sido Iván este año, y es que estaba para comérselo.
Y pensar que en un principio no lo íbamos a disfrazar... pero luego, conforme se acercaba la fecha, me entró la cosa de no tener el recuerdo de Iván disfrazado de bebé y con las prisas buscamos un disfraz. Y bueno, que hasta nos compramos un disfraz para nosotros, la pena es que en Huelva el carnaval de calle es solo para los niños y no lo disfrutamos mucho, pero yo me lo pasé pipa con Iván en el pasacalles de Aljaraque, los dos disfrazados,

El viernes fuimos, como digo, a la cabalgata de carnaval de Aljaraque, ny la verdad es que Iván llamó mucho la anteción, iba tan guapo, es que es un auténtico ratoncito, un súper mini Mickey Mouse para comérselo a bocaítos. Yo iba orgullosísima con él en brazos para que lo vieran bien, y lo cierto es que además disfrutó mucho con todo el jaleo de las charangas, las atracciones, los disfraces... aun que luego cayó tan rendido que ni el sonido del bombo lo despertaba.
Yo también me animé a disfrazarme, hacía tanto que no lo hacía... y me hacía mucha ilusión ir disfrazada con mi peque, así que no vergüenza ni nada, me planté los cuernos de lentejuelas, la capa y me paseé vestida de demonia. Mi madre también se animó, vaya tres, pero lo disfrutamos mucho, fue todo improvisado y al final es lo que mejor sale.

Del domingo no hablo porque al final ser resumió en quitarnos el disfraz a ver que nadie, salvo los niños, iba disfrazado. Pero bueno, como el protagonista era Iván, y él si que iba bien disfrazado, lo disfrutamos igual solo por lo simpático que estaba con esas orejotas.

Bueno, ¿a que estamos guapos?

Photobucket

sábado 21 de febrero de 2009

No he abandonado...

Ni mucho menos. Es solo que tengo poquito tiempo libre, cada segundo que no estoy trabajando lo dedico a Iván y, la verdad, entre que cada vez me tiene más entretenida y luego que tengo que trabajar, al final del día no encuentro el momento para actualizar el blog.

Pero pronto vendré con noticias y fotos nuevas, hay mucho que contar porque Iván da para mucho, ni os imaginais al ritmo que va, y tengo que contarlo porque esto no puede quedar en el olvido.

Además, hemos superado las 20.000 visitas desde que inauguré el contador en el mes de agosto (¿cuántas visitas contabilizaría si lo hubiese puesto el día que empecé esta aventura, en diciembre del 20707?), y me siento orgullosísima porque siento que vale de algo todo esto.

Y como no, también me agrada ver como cada vez hay más seguidores al blog, no es gran cosa lo que cuento, solo mi historia en esta gran aventura que es la maternidad... Saber que estais ahí, pendientes, esperando a que os cuente algo nuevo, me hace sentir especial. De verdad, mil gracias.

Espero poder contaros los carnavales antes de que acabe el fin de semana, no he tenido tiempo de hablaros de los 6 meses de Iván pero haré un resumen antes de adentrarnos en el 7º mes que comienza mañana. Y me gustaría hablar de tantos temas... pero como en breve tendré unos días de vacaciones espero poder desahogarme a gusto y hablaros de todo aquello que a diario se me ocurre para luego contarlo aquí.

Lo dicho, en breve.. ¡NOVEDADES!

viernes 13 de febrero de 2009

Despedir a un ángel... Gisela

Photobucket

Esta entrada va dedicada a Giselita, la niña que con tanto amor esperaban Noelia y David. Hace unos días vivieron el momento más duro de su recién estrenada vida de casados, con miles de ilusiones puestas en su próximo futuro como padres, cuando un desalmado les ha robado esa ilusión llevándose por delante la vida de su futura hija que estaba en camino.

Solo una madre sabe lo que es perder un hijo, y aun hijo se le quiere desde el momento en el que sabemos que lo llevamos en nuestro interior. No quiero imaginar por lo que estarán pasando, solo quiero mandarles todo mi ánimo y mi apoyo.
Siento tanto lo que ha pasado.. no tengo palabras...
Noe, jamás olvidaremos a tu pequeña, a la que hemos querido desde que supimos de tu positivo. Gracias por compartir tantos ratos de felicidad con nosotros, y por compartir también este duro golpe. Espero que podais superarlo entre los dos y volver algún día a recuperar la ilusión y perder el miedo, aunque esto sea más difícil.
No tengo más palabras...lo siento...
Desde ahora hay un ángel más en el cielo, nuestra Gisela.

sábado 31 de enero de 2009

¿ME VOTAIS?

Ya lleva el enlace varios días colgado en el foro, pero bueno, os cuento para qué es. Hemos inscrito a Iván en un concurso fotográfico de la tienda "Kiabi", al ganador le dan un chequecito para comprar ropita, y como viene la primavera y hay que renovar vestuario no nos vendría nada mal. Además, ¡que mi niño es muy guapo!
Así que si nos quereis echar una mano no teneis más que pinchar en el enlace y darle vuestro, voto, ¡Iván os lo agradecerá muchísimo!

sábado 24 de enero de 2009

¡ME ENCANTA EL BAÑO!

Photobucket

Es un momento de disfrute total. Todavía recuerdo cuando nos decía Manolo, el matrono de las clases de educación maternal, que recién nacidos a los bebés no les gusta nada el baño. Pues Iván será un bicho raro, pero desde el primer día ha disfrutado de su bañito como nadie, aprovechaba para dar pequeñas pataditas y chapoteos, supongo que recordando lo bien que estaba dentro de la barriga de su mami.
El baño es un momento exclusivo con su papi y los dos lo disfrutan de lo lindo. La bañera ha sido un acierto porque, al llevar la hamaquita antideslizante incorporada, facilita muchísimo el trabajo ya que no hay que sujetar al renacuajo con las dos manos y así su papi puede jugar y disfrutar con él.
Pero bueno, para qué contaros, si una imagen vale mas que mi palabras. Hoy voy a inunda esta entrada de fotos, y que bien dicho, inundar, porque es lo que hace Iván cada vez que lo bañamos, con sus chapoteos. Así que os voy a regalar una selección de sus mejores fotos del baño, desde su primer baño hasta ahora.

"Es mi primer baño, pero seguro que me gusta"

Photobucket

"Papi, tápame las vergüenzas"

Photobucket

"Ays qué rico el chorrito"

Photobucket

"Me encanta el chapoteo"

Photobucket

"Qué viene otro chorrito"

Photobucket

"Agua va!"

Photobucket

"Me lo paso pipa"

Photobucket

"Papi, me encanta que me bañes"

Photobucket

Espero que os haya gustado este pequeño regalo, ya que no podeis estar con nosotros en el momento del baño, por lo menos así lo podemos compartir con vosotros.
¡Prometo más!

miércoles 21 de enero de 2009

HOY CUMPLIMOS 6 MESES

Photobucket

Seis meses desde el fin de mi embarazo, seis meses desde que Iván se asomó al mundo, seis meses de placentera y exitosa lactancia, y sobre todo seis meses de felicidad absoluta.

Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo porque hace nada que estaba embarazada, y ya mi niño come con cuchara. Casi no recuerdo cuando era recién nacido, cuando era un ser delicado al que había que coger con suavidad, sostener su cabecita, cuando me sobraban brazos para cogerlo.
Han sido seis meses maravillosos, de continuio aprendizaje, de nuevos descubrimientos, de sorpresa, de alegría, de placer por ver crecer a lo que yo mismo creé en mi vientre.
Estoy muy contenta por celebrar seis meses de vida de mi hijo, y a la vez triste porque siento que ha pasado muy rápido y casi no he tenido tiempo de enterarme.
Pero bueno, lo importante es que tengo a mi hijo conmigo, que me hace feliz, que ha cambiado mi vida por completo haciendo que todo valga la pena por él.

jueves 15 de enero de 2009

MI PRIMERA PAPILLA


Photobucket

Ayer, a falta de 8 días para cumplir los 6 meses, Iván probó su primera papilla de cereales. Nosotros queríamos lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, y hemos decidido empezar esta semana con la alimentación complementaria porque tengo las tardes libres y así podía estar presente en su primera papilla, ya que cuando trabajo de tarde llego pasadas las 10.30 de la noche a casa y ya es muy tarde, ¡Y no me quiero perder ni uno solo de los momentos de mi muñeco!

Bueno, pues ayer decidimos darle su primera papilla de cereales. Para empezar elegimos uno de los numerosos sobres de muestra que tenemos, y probamos una papilla de Blevit con cereales efecto bífidus sin gluten. Su papi, que es un experto preparando biberones, se encargó de todo, y después de lavar bien la cuchara y el platito que recién estrenamos, senté a Iván en mis rodillas, le puse su babero y a probar.
Los cereales le gustan mucho, aunque al no saber comer con cuchara le costaba mucho tragar, todavía tiene que perder el reflejo de extrusión, y conforme lo vaya consiguiendo creo que disfrutará mucho de las comidas.
Pero a pesar de que no tragaba bien se tiraba a por la cuchara, sabiendo que ahí estaba lo rico. En cuanto le metía la cuchar en la boca intentaba chuperretear como si fuera la teta, y al pobre se le escapaba mucha papilla, peor bueno, que se comió aproximadamente unos 90cc, que no está nada mal. Como íbamos muy despacito, al ser la primera vez, la papilla se enfrió en el plato, asíque por eso, y para no cansarlo, su papi le dio el resto en el biberón, y se lo tomó con muchas ganas.
Pero ahí no acabó todo, no, que este niño sin teta no vive, y tuvo su doble ración de teta antes de irse a dormir, que además tuvo mucha gracia porque la cogió con cara de "esto sí que es bueno".

Photobucket

Hoy le hemos vuelto a dar su papilla de cereales, y ha sido más fácil que ayer, ya ha sido capaz de vaciar la cuchara y, aunque se le ha caído papilla hacia fuera, no ha sido tanta como ayer. Se comió todo lo que le echamos en el plato y luego medio biberón, y además su doble ración de teta, yo creo que de aquí a un tiempo voy a tener que hacer horas extras para mantenerlo.

La próxima semana empezaremos con las papillas de frutas, y luego las de verduras, siempre claro está con la teta que es lo que más le gusta y alimenta. Pero me hace mucha ilusión empezar esta nueva etapa, aunque suponga ir dejando atrás al bebé para que se vaya haciendo un nene.
Es increíble lo rápido que pasa el tiempo y cómo crecen, y aunque yo intento no adelantarme a los acontecimientos, en la medida de lo posible, para disfrutar cada momento como tiene que ser, pero todo llega.
Pero lo importante es estar aquí para verlo, vivirlo y disfrutarlo.

Photobucket

miércoles 7 de enero de 2009

MI PAPI, EL MEJOR

Photobucket

Siempre he pensado que, cuando llegara el momento, Johnny iba a ser un padre estupendo, y además yo se lo decía, sobre todo cuando él me decía a mí que no quería tener hijos. Y es que esto es como todo, nunca crees que te llegará el momento, hata que llega. Y para mí fue toda una sorpresa desde que empezamos a buscar, porque no me esperaba todo lo que iba a venir luego. Por qué no decirlo, ya fue una sorpresa el que por fin se decidiera a aventurarse en ser padre...

Desde el día del positivo me demostró que le hacía una ilusión tremenda todo esto que se nos venía encima, a todo el mundo le contaba que iba a ser padre; cada ecografía, cada prueba médica, cada compra, la preparación de la habitación, las clases de educación maternal... en cada uno de los momentos del embarazo me demostraba lo feliz que era y las ganas que tenía de que por fin llegara el gran momento.

El parto fue la prueba de fuego. Antes de quedarme embarazada siempre decía que jamás se atrevería a acompañarme en el parto, pero cambió de idea el mismo día que supo que iba a ser padre. Y claro que estuvo presente, pero sin nervios, sin miedo, sin flojeras... si todo fue tan bien fue en gran parte porque él estaba allí conmigo, para darme fuerzas, ayudarme, animarme, decirme que todo iba a salir bien y que yo era la mejor. Esa madrugada vivimos el momento más intenso de nuestra vida en común, me acompañó en el momento de mi vida físicamente más doloroso pero más emocionante que ninguno, nos convertimos en padres, y lo disfrutó tanto que jamás se hubiese imaginado que todo sería así.

Desde el momento que los ojos de Iván vieron la luz ahí estaba su papi. La verdad, yo sabía que iba a ser buen padre, pero, y me alegro al decir esto, ha superado todas mis espectativas. Desde el principio ha querido hacerlo todo con su hijo, y todo aquello que decía que jamás haría, como cambiarle los pañales.
Iván y yo tenemos nuestro momento, que como no es el "momento teta", pero Iván y su papi también han sabido encontrar su momento desde el primer día, y es el baño, disfrutan los dos de ese ratito de por la noche que intento que sea solo de ellos.

Pero además, como me dicen las vecinas, no hay papi más orgulloso que él, no le da vergüenza decir a la gente lo contento que está con su bebé y lo feliz que es desde que ha llegado. Sin darse cuenta ha dejado de lado sus aficiones porque prefiere pasar su tiempo libre con su hijo, disfruta cada segundo con él.

Y yo estoy muy contenta de saber que me puedo ir a trabajar tranquila porque ¿dónde va a estar mejor que en manos de su papi? En las mías que soy su mami, pero con su papi sé que no le va a faltar de nada, que va a estar seguro, que no le va a pasar nada. Y además soy feliz sabiendo que su papi se quiere quedar con él, porque hay muchos que prefieren que se queden con los abuelos, en la guardería, que no quieren perder sus aficiones... pero Johnny no, porque su hijo es lo primero. Y no le importa tener que llevarse a Iván allá donde tenga que ir, él va feliz empujando el cochecito y presumiendo de hijo guapo.

Siempre supe que había elegido bien, pero ahora el tiempo me da la razón, porque creo que no podría haber elegido, no sólo al mejor hombre como pareja, sino al mejor padre para mi hijo.

Photobucket

Photobucket


¡YA VIENEN LOS REYES MAGOS!

Photobucket

¿Qué os parece? Yo diría que este año Iván ha sido un niño muy bueno, ¡y tanto! le ha dado a su mami un buen embarazo, un buen parto, una excelente lactancia materna, y además ha salido simpático, dormilón, nada llorón... este niño no es bueno, ¡es un ángel! Y ha tenido su recompensa, un montón de regalitos para con los que se va a divertir mucho y aprender un montón de cosas.

Acostumbrada a ver la cara felicidad de los niños de otros, estos reyes han sido muy especiales, porque han sido nuestros primeros reyes como padres. Este año no hemos tenido ilusión por nuestros regalos, ni siquiera nos hemos preocupado por pedirnos nada para nosotros (a excepción de la dichosa Xbox 360 que el papi se empeñó en pedir para, como dice él, "ir preparándola para cuando Iván pueda jugar"... por supuesto, no ha colado...) todos los regalos que hemos pedido lo hemos hecho para Iván, ahora le toca a él y nos hace más ilusión que si fueran para nosotros.

Así que ayer, después de disfrutar de la primera cabalgata de la que Iván no se enteró mucho porque aún es muy pequeño, pero como es así de simpático disfrutó con la música y los colorines como nadie, nos fuimos a casa del abuelo, porque inmediatamente después de la cabalgata los reyes suelen dejar sus regalos por allí. Y menudo sopresón, porque el mísmisimo Melchor con su Paje Real vino a hacer la entrega personalmente. Claro que Iván es muy pequeño aún y era su mami quien recibía y abría los regalos, pero no penseis que no disfrutó... a cada paquete que nos daba Melchor Iván soltaba un tremendo "OHHHHHHH", abría los brazos para cogerlo e intentaba con sus pequeñas manitas quitar el papel de regalo. Ya en el último regalo nos acercamos a darle un besito de agradecimiento e Iván, con todo su cariño, le tiró de la barba, pobrecito Melchor que casi lo deja calvo.
Tantos años disfrutando de las caras de felicidad de nuestros sobris y por fin, este año, era nuestro hijo quien participaba de esta fiesta, qué emoción.

Nos fuimos a casa cargaditos de regalos, pero eso no era todo, porque aún faltaba que los reyes se pasaran por nuestra casa, la de los otros abuelos, los padrinos... en fin, que este niño ha sido tan bueno que le han llovido regalos por todas partes.

En nuestra casa ha sido muy emocionante, por fin, después de tantos años viviendo juntos, debajo de nuestro árbol había regalos para nuestro bebé, hoy nos hemos levantado temprano para abrir regalos que no eran para nosotros; nos hemos divertido de lo lindo abriendo paquetes, probando juguetes, viendo las caras de sorpresa de Iván con las musiquitas, los colores, las luces... de verdad, qué bonito, qué alegría vivir estos momentos.

Ha sido un día muy emocionante, sabemos que Iván no se estaba enterando de nada pero nosotros hemos disfrutado más que nunca, y creo que hemos tenido más ilusión que nunca porque es un momento que no me imaginaba cómo viviríamos y, por fin sabemos lo que se siente como padre el día de reyes. Y sé que cada año será mejor porque el tiempo hará que crezca la ilusión en nuestro peque y que esta noche se convierta en "la noche" del año.
Ojalá esa ilusión dure muchos, muchísimos años.

Photobucket

martes 6 de enero de 2009

Y empieza un nuevo año...

Photobucket

Y ojalá sea como el que hemos dejado, que ha sido sin duda el mejor año de nuestra vida. Iván nos ha traído toda la felicidad posible, por fin después de una larga mala racha nuestra vida se ha llenado de tranquilidad y felicidad.

Dicen que un hijo te cambia la vida, y qué gran verdad. Y no lo sabes hasta que de verdad lo vives, y entonces pienso en lo afortunada que soy y por qué no lo hemos hecho antes. Ahora no me imagino la vida sin Iván, y pienso cómo hemos esperado tanto a que llegara a nuestras vidas, aunque a lo mejor ha llegado justo cuando tenía que llegar. Ha llegado para dárnoslo todo, para ver la vida de otra manerla, para hacernos felices y alegrarnos cada segundo que pasamos a su lado.
Miro a Iván y pienso en el milagro que ha sido, esta cosita se ha formado y ha crecido en mi barriga, ha salido de mí, y sigue dependiendo de mí para vivir. Pero además siento que yo depende de él, que mi vida está en sus manos casi más que la de él en mas mías porque es el centro de mi vida, mis preocupaciones y todos mis pensamientos. Ahora vivo por y para él y no hay nada en el mundo más importante, nada que merezca más mi atención, y soy feliz porque teniendo a mi niño nada importa.
Así que claro que el 2008 ha sido un año maravilloso, como no, ¡he sido madre! pero creo que el 2009 será, por lo menos, igual de bueno, porque seguiré viendo crecer a mi bebé y podré vivir sus primeros pasos, sus dientes, sus primeras palabras, su despertar a la vida... ¿hay algo más bonito en la vida que ver crecer a un hijo?
De verdad, me siento tan afortunada...

Photobucket


viernes 26 de diciembre de 2008

El primer aniversario de "mi aventura"

Photobucket

El día 3 de diciembre comencé la aventura de relatar mi embarazo en este blog. En ese momento mi única intención era guardar un recuerdo de esa época, para luego, al volver a leerlo, revivir una etapa tan maravillosa en mi vida.
Pero, curiosamente, con el paso de las semanas este blog ha sido algo más. Aunque publicado en internet no dejaba de ser algo íntimo y privado, sin embargo, saber que hay gente que me lee, que le gusta, que le ayuda, me ha ayudado no solo a seguir con el blog si no a hacer de él un medio de ayuda o información, a título personal y muy a mi manera,claro, para todas aquellas futuras mamás que me leen.

Aunque es "la aventura de mi embarazo" y ya estamos con la crianza de Iván no por ello voy a cambiarle el nombre, porque nació con mi embarazo, y espero volver a contar otro cuando llegue el momento.

De momento seguiré compartiendo el crecimiento de Iván, para que todos los que estáis lejos y no podéis disfrutar de mi peque conmigo no os lo perdáis.

Así que aquí seguimos, un año más tarde... hace un año llevaba en mi vientre una vida no más grande que un cacahuete, y ahora tengo un precioso bebé de 5 meses que es lo más maravilloso que nos ha pasado en la vida. ¡La maternida es maravillosa!

miércoles 24 de diciembre de 2008

¡FELIZ NAVIDAD!

Photobucket

Iván, Johnny y Alejandra os deseamos que paséis una muy feliz navidad, y que el 2009 sea el año en el que vuestros sueños se cumplan.

¡FELICES FIESTAS!



No os he abandonado

Pero es que trabajar es muy malo... porque ¡no tengo tiempo de nada! Aunque he reducido la jornada para tener algo de tiempo libre, aún así no es suficiente para disfrutar todo lo que quisiera de Iván. Así que, lo confieso, cuando no estoy trabajando intento aprovechar a tope cada segundo de mi peque, porque lo echo muchísimo de menos, y pienso que cada minuto que no estoy con él es un minuto de su vida que me pierdo, así que ya sabéis donde estoy si no actualizo el blog cuando debiera.

Y bueno, quisiera contaros todo lo que ha pasado desde que no actualizo el blog pero, la verdad, salvo trabajar y trabajar, no ha pasado nada digno de contar.
Ahora la abuela Loli disfruta más de su nieto porque cuando tengo turno de mañana Iván se queda con ella, así que se puede decir que la gran beneficiada de esta situación es mi madre, que puede ejercer de abuela y presumir de nieto delante de las vecinas.
Y cuando tengo turno de tarde es el papi quien se queda a cargo, y entonces vienen los paseos y la visitas al abuelo y a los titos. Vamos, que Iván no se aburre, no le faltan distracciones.

Eso sí, cuando salgo de trabajar y llego a casa, veo la sonrisa de bienvenida que me dedica y entonces lo achucho, lo beso, lo estrujo... me encanta que me reciba así.

Ojalá me hubiera tocado el gordo para poder dedicarme solo a mi niño, pero está claro que a mí el único gordo que me ha tocado es mi gato... pero bueno, no me quejo, trabajo 5 horas y luego tengo todo el día para Iván.

martes 2 de diciembre de 2008

Y vuelta a la vida real

Después de tantos meses ya tocaba, así que hoy he tenido vuelta al trabajo, a la vida normal. Ahora que tenía mi rutina con el niño, que me encantaba... mis paseítos de mañana, hacer la comprar o lo que me apeteciera, pero siempre con mi niño y sin horarios. Ahora todo van a ser prisas, prisas por llevar al niño con su abuela, prisas por llegar al trabajo, prisas por salir a la hora para ver a mi niño de nuevo...
Confieso que no me apetece nada volver a trabajar, pero no por el trabajo en sí, sino por tener que dejar de estar esas horas con mi peque, ojalá pudiera permitirme no trabajar y así dedicarle todos los minutos del día a Iván. Pero no puede ser, hay que trabajar para vivir, por desgracia, y para que no le falta de nada, aunque durante esas horas le falte lo más importante, su mami.
Hoy ha sido un día difícil porque por primera vez me he separado de él más de una hora. Se ha quedado en buenas manos con mi madre pero yo no he podido evitar pasarlo fatal. Hoy ha sido su primer día de biberón y yo no estaba allí para verlo... y él echaba de menos a su mami y a su bendita teta que tanto le consuela cuando tiene hambre... y tanto me echó de menos que no quiso comer, se aguantó sin llorar a que yo llegara, y cuando me vió entrar por la puerta me echó una sonrisa que madre mía... qué sonrisa, no hay nada que pague eso. Se me tiró a los brazos y en seguida buscó su comida, me agarraba tan fuerte, " ahora no te escapas" y por fin comió con una satisfación que me daban ganas de comérmelo a él.
Bueno, me queda el consuelo de que son solo cinco horas de trabajo, que Iván se va haciendo grande y, para lo bueno y para lo malo, cada vez depende menos de mí. Pero ojalá las bajas maternales duraran más, ¿cómo puedes llevar una vida dentro de tu cuerpo 9 meses y que te hagan separarte de ella a los cuatro meses? Pero de momento es algo que no parece tener remedio...

martes 25 de noviembre de 2008

4 MESES DE MARAVILLOSA LACTANCIA

Photobucket

No puedo decir otra cosa, salvo que para mí ha sido todo un descubrimiento. Qué equivocada estaba cuando decía que quería alimentar a mi niño con biberón, que para qué le iba a dar el pecho.
Pues creo que jamás me he alegrado tanto de haber sido capaz de rectificar a tiempo y tomar no la decisión correcta, sino la mejor. Y no digo que sea la mejor porque no hay mejor alimento para un bebé que la leche de su madre (que lo es, ¡vamos que si lo es!) sino porque una vez que te desprendes de esa barriga que ha ido creciendo durante nueve meses contigo, no hay mayor vínculo con la vida que tú misma has creado que la lactancia materna.

Yo me siento muy orgullosa de haber sido capaz de sacar adelante, y con éxito, mi lactancia, a pesar de los impedimentos, de los dolores, de los prejuicios de mucha gente, de los malos consejos de muchos médicos. Hoy en día, cuando lo artificial vence a lo natural gracias a las exitosas campañas de marketing y a las lucrativas visitas de representantes comerciales a médicos, tiene mucho mérito mantenerse en la tradición pese a que te miren como si estuvieras loca.

Hace poco me encontré con un médico que cuando le dije que daba lactancia materna a mi hijo me soltó, tan tranquilo desde su sillón, "pues tendrás que ir destetándolo ya", y yo, sin creerme lo que decía pregunté porqué, y con las mismas me contestó que para qué iba a seguir dándole el pecho a mi hijo. Lo malo es que, por desgracia, no es el primero, ni el único, ni será el último que piense así, y es triste que sea precisamente un médico quien desacredite la lactancia materna. Aunque lo peor es que lo haga un pediatra... y creedme que los hay.
Así que con este panorama decidme que no es como para sentirse orgullosa.

Dejando a parte que es la mejor manera de alimentar a un bebé... yo no cambio por nada la expresión de felicidad de Iván cuando ve que llega "nuestro momento", es que reconoce perfectamente cada uno de mis movimientos y sabe lo que le espera. Se le cambia la cara, se pone impaciente, emocionado, y mientras come me agarra bien para que no me escapi, "Mami, eres mía y sólo mía".

En ese momento sólo existimos los dos, somos cómplices, nos miramos, nos sonreímos, nos comunicamos de una manera que sólo nosotros nos entendemos. Si tiene hambre come hasta rebosar, si sólo quiere echar un rato juguetea y comparte su juego conmigo, si quiere dormir tetea suave y pausadamente, y si llora sabe que en mi pecho encuentra consuelo. Y después de cuatro meses ya me da igual darle de comer donde nos pille, para mí es algo tan natural que allá donde estemos, si mi niño quiere, come.

Cuando empezamos este camino yo no sabía lo que iba a durar, o mejor dicho, no sabía cuánto iba a aguantar, pensaba que seguro que encontraría un motivo para destetar a Iván. Ahora estoy en la misma situación, no sé cuánto va a durar nuestra lactancia pero ahora por un motivo totalmente contrario, o por una falta de motivo y es que... ¿para qué destetarlo? no sé cuánto va a durar, simplemente, no veo el final del camino, es una situación tan normal que para mí se ha vuelto cotidiana, forma parte de nuestra rutina, nuestra vida.

Así que seguiremos disfrutando de nuestra exitosa lactancia materna. El comienzo no ha sido fácil, y de vez en cuando surge algún obstáculo, pero el hecho de seguir adelante pese a todo me fortalece y me hace sentirme más orgullosa de mi misma y de mi hijo.

Supongo que os preguntareis qué hace mi peque tetando vestido de Papa Noel... veréis... este año el señor de rojo ha decidido reclutarlo para que le ayude en sus arduas tareas navideñas. Y como el trabajo de Papa Noel es muy cansado mi niño necesitaba reponer energías, y ahí estaba su mami para darle sun tentenpié. ¿Qué no os lo creéis? Pue si queréis saber la verdad tendréis que esperar unos días...

lunes 24 de noviembre de 2008

Día de vacunas


Photobucket

Es lo que tienen los cuatro meses, que tocan vacunas. Hoy es uno de esos días en los que sin duda me cambiaría por mi niño para que no sufra; he intentado convencer a la enfermera de que me pinchara a mí, asegurándole que yo le pasaría la vacuna mediante mi leche, pero no ha colado.

Y al final mi niño ha tenido que sufrir. Sí, ha sido sólo un ratito, pero pobrecito, le ha tenido que doler.
No se me va de la cabeza la imagen de Iván mirándome con cara de "Mami, por qué me haces esto", entre pucheritos y lágrimas. En cuanto la enfermera me ha dejado lo he cogido corriendo en brazos, lo he achuchado, besado, abrazado hasta que sentí su alivio.
Lo bueno es que ha sido muy breve, a los pocos minutos de recibir los pinchazos Iván estaba otra vez contento, con sus sonrisas, con su cara de guasón, haciéndole mil y una carantoñas a la misma que le había pinchado minutos antes. Si es que es bueno hasta para esto...

viernes 21 de noviembre de 2008

CUMPLIMOS LOS 4 MESES

Photobucket

Madre mía, esto va muy rápido, de repente nos plantamos en los cuatro meses de vida de Iván, cuando hace nada lo abrazaba por primera vez en la sala de dilatación del hospital.

Hoy hemos tenido control del niño sano, y haciendo honor, Iván está sano, sanote como una pera.
Está estupendamente en los percentiles y, salvo por su piel atópica, de momento no tenemos nada más por qué preocuparnos.

Eso sí, ha dejado al médico impresionado, me ha dicho que me vaya preparando para la que me va a dar este niño porque no para, ¡es un toro de lidia! Si es que estaba el médico examinándolo y el niño venga para un lado, venga para otro, ahora le coje el fonendoscopio, venga a subir las piernas, se agarra los pies, da manotazos... vamos, que casi no deja que el médico le haga nada. Y eso sí, cachondeándose de todo el muy bribón, más que en la camilla de una consulta del médico parecía que estaba en la tumbona de una playa.

El lunes nos tocan las vacunas, ojalá vaya tan bien como a los dos meses, que lloró el pobre con los pinchazos pero se alivió en cuanto lo cogí en brazos, y no le dio reacción. Aunque juro que si pudiera me dejaba pinchar yo, para evitarle el sofocón, qué sufrimiento ver como le pinchan.

Y bueno, como este niño se va haciendo grande ya falta poco para empezar a darle alimentación complementaria; por fin he dado con un médico que no se echa las manos a la cabeza cuando le digo que le doy lactancia materna exclusiva, me ha aconsejado que si puedo siga siendo exclusiva hasta los 6 meses, y si no, pues a partir de los cinco meses podemos introducir los cereales en la leche, en mi propia leche. Jo, si es que lo pienso y no me lo creo, dentro de nada mi nene estará comiendo papillas en su plato, con la cuchara... ya no dependerá tanto de mí, y reconozco que me da pena. Aunque pueda parecer un latazo que sólo yo pueda darle de comer yo estoy encantada porque siento que mi niño me necesita, y sobre todo, porque nuestro momento teta es maravilloso. Por eso quiero que la lactancia materna dure todo lo que pueda.


En fin, mi niño se hace grande, qué le vamos a hacer. Da penita ver que ya no es un recién nacido, pero ver cómo evoluciona, aprende, descubre lo que para nosotros es tan normal es maravilloso, qué razón tiene quien dice que no hay nada más bonito que la sonrisa de un niño.

jueves 20 de noviembre de 2008

Hace un año...

Photobucket

Me hacía el test que por fin anunciaba mi embarazo. No me lo puedo creer, el tiempo ha pasado rapidísimo, hace nada veía esa rayita tan esperada en el test y ahora tengo un bebé de 4 meses que es la luz de mi vida.
Hace un año no sabía el camino que tenía por delante, cómo iban a salir las cosas, estaba muerta de miedo. Cada sensación, cada dolor extraño, todo era tan nuevo para mí que no sabía si era bueno o malo, tenía siempre ese pensamiento en la cabeza,"¿será normal lo que me está pasando?", y ya desde el momento del positivo amaba a mi lentjita como a nada.
Ahora ese momento forma parte de mi recuerdo, y es uno de los recuerdos más bonitos que tengo en mente, recuerdo cada segundo de esa mañana como si hubiera sido ayer mismo, y creo que no lo olvidaré nunca.
Hace un año supe que iba a ser madre, qué grande veía esa palabra entonces, qué sentimiento de responsabilidad, qué vértigo... Y es que es un paso muy importante en mi vida, como no. Creo que una de las primeras cosas que pensé fue "voy a parir", qué fuerte, no me lo imaginaba...
Lo recuerdo todo y se me hace un nudo en la garganta, de emoción. Fue un día precioso, el comienzo de todo, de la mayor ilusión de nuestras vidas, un paso adelante hacia una nueva experiencia.
Y ahora miro a Iván y siento la satisfacción del trabajo bien hecho. Ha ido todo tan bien, el embarazo, el parto... tenemos un niño tan guapo y tan bueno que no puedo más que decir "qué suerte hemos tenido". No nos tocará la lotería, no, pero yo creo que no hay mejor suerte que te salgan así de bien las cosas, un niño guapo, bueno, sano, y que nos alegra cada minuto de nuestra vida.
Hoy hace un año de nuestro positivo y ahora pienso... ¿Cuándo será el siguiente?

miércoles 19 de noviembre de 2008

PARA COMÉRSELO

Photobucket

Es lo que se me viene a la mente cada vez que veo esta foto. Es que me encanta, está tan gracioso y tan guapo que se me cae la baba a chorrillos. Esta foto está hecha en casa de su tíos abuelos, sobre una mantita de pelo blanco en el sofá.
Cuando lo ponemos boca abajo hace fuerza para levantar la cabeza, parece que está levantando pesas, hace el ruidito típico del esfuerzo y yo no puedo evitar reirme al escucharlo, es muy gracioso.

Y es que cada día está más espabilado, cada día nos regala algo nuevo. Se ha vuelto un parlanchín, no para de hablar a todas horas, y cuando sabe que le prestas atención además se ríe que da gusto. Es un amor.

Y bueno, parece un viejete. Le ha dado por hacer ruiditos con los labios, como un viejo desdentado, juega con el labio de abajo, lo chuperretea... pienso en qué se le pasará por la cabeza, al estar descubriendo tantas cosas nuevas, tantas sensaciones... a nosotros nos resultan totalmente normales porque estamos acostumbrados, pero para Iván ahora mismo todo lo que le rodea, todo lo que le pasa, todo lo que siente es nuevo, y se ve que le fascina.
No puedo evitar reirme cuando se tira un pedete. Sí, ya sabemos que si esas cosas causan risa por lo general, en los bebés es ya la leche. Pero es que yo alucino con él, me hace mucha gracia, porque levanta sus piernecillas y dispara la traca, y luego con las mismas se me queda mirando con cara de "uys, lo que he hecho" y ¡se mea de risa el jodío! Claro que no sabe lo que es, así que pienso que se ríe porque se ha quedado más a gusto que un arbusto, como cualquiera.
Además está desarrollando su fuerza y se está empezando a dar cuenta de que la tiene. Con lo pequeño que es intenta ponerse de pie, aunque claro que no se aguanta, pero pone las piernas tiesas, rígidas, que no hay manera de doblárselas para que se siente, parece que quiera salir corriendo el muy bicho.

Siento que el tiempo pasa muy rápido. Hace nada lo cogía en brazos y tenía que sostener con cuidado su cabeza, y seguro que cuando menos me de cuenta estaremos corriendo tras él.
Pero aunque el tiempo pase rápido lo disfrutamos mucho, aprovechamos cada minuto, vivimos su día a día con mucha ilusión, cada segundo con él es un regalo.

martes 11 de noviembre de 2008

Vuelta a "Miña Terra Galega"


Photobucket


Después de algo más de dos años por fin volví a mi tierra, a mi casa. No quería esperar más, ya que mi gente no pudo estar conmigo como se que quisieran en el nacimiento de Iván, no quería esperar más para que pudieran conocerlo.
Ha sido muy poco tiempo, sólo 10 días, y me consta que los tíos abuelos se han quedado con mucha pena al despedirse de su primer sobrino-nieto. Casi la misma pena que nosotros, o que yo, que tan lejos tengo a mi familia que echo mucho de menos ese contacto habitual, contacto que tengo de años en años, cuando podemos darnos una escapada y vernos.
La verdad que Iván nos ha confirmado que es un bendito. Ni las largas e incómodas horas de viaje en el coche, ni el jaleo de una casa llena de gente, ni los continuos brazos, la lluvia, el ajetreo de ir de un lado para otro... nada consiguió alterar a mi peque, se portó como un campeón, y se metió a todos en el bolsillo no sólo por guapo (que lo es... ¡orgullo de madre!) sino por buenazo.
Intentaremos que a partir de ahora estas visitas sean más habituales, que no sea cada 2 o 3 años porque quiero que Iván conozca a su familia, a sus tíos abuelos, a sus primos, a las locas de sus tías postizas (sí Susy, Esther, esto va por vosotras) y que se sienta vinculado a la tierra de su madre.
Y bueno, aunque yo no soy muy creyente, no he podido evitar llevar a Iván a ver al Apóstol y darle un abracito, aunque se puso a llorar el muy bribón... pero me ha hecho mucha ilusión llevarlo a la Catedral de Santiago y darle un abrazo al Santo. Allí además me regalaron una estampa del Apóstol, normalmente la dan a cambio de una limosna pero el monaguillo que estaba allí me la regaló al ver que Iván era tan peque.
Ahora pensaremos en la prróxima visita, ojalá pueda ser el verano que viene.

ESTRENANDO LA TREINTENA

Y con mucho orgullo, sí señor. El año pasado por estas fechas pensaba que cumplía ya 29 años y aún no había hecho nada importante en la vida; un año después puedo decir que he cumplido 30 años y ya soy madre, ¿puede haber algo más importante que eso? Pues no. Y me siento muy feliz, muy satisfecha, muy orgullosa, con una sensación de no necesitar nada más porque ya tengo lo que necesito.
Este ha sido mi primer cumpleaños como madre, mi primera celebración acompañada de mi peque, ha sido diferente. Aunque no he soplado velas he tenido en brazos a Iván y ha disfrutado conmigo mi inicio en los 30, me ha recordado que vale la pena seguir cumpliendo años, aunque ello suponga hacerse cada vez un poco más vieja.
Este cumpleaños ha sido diferente y creo que nunca lo olvidaré, no solo porque cambie de década (de los 20 a los 30, esto ya es otro cantar) sino porque coincide con mi estreno como madre.
Espero soplar velas aunque sea con retraso, y si lo hago pondré la foto correspondiente para que quede como recuerdo.
Así que bienvenidos los 30, creo que este año será por fin un gran año.

lunes 10 de noviembre de 2008

Después de varios días...

No, no me he aburrido de escribir en el blog, ni lo he dejado abandonado; es simplemente que no he podido dedicarle ni un segundo porque he estado ocupadísima. Nos hemos ido de viaje y nos hemos comprado un coche, ahí es nada, y entre una cosa y otra, todo el día ultimando detalles y de un lado para otro, y no he podido sentarme ni un momento. Pero como nunca es tarde si la dicha es buena, intentaré poneros al día.

jueves 23 de octubre de 2008

Iván y sus 3 maravillosos meses


Photobucket

Ayer cumplió Iván su primer trimestre, qué rápido se nos está pasando... y lo celebramos de una manera estupenda, con su amiguita Sonia, que cumplía un mes.

Qué os voy a decir, si este niño me tiene loca, y cada día más, porque es maravilloso ver como va descubriendo poco a poco el mundo, su mundo... ver que ya atiende a su nombre, le digo "Iván" como cantándole y allá que se gira a mirarme.
Creo que ahora es el momento del principio de la imitación. Sabe que puede hacer determinadas cosas por sí mismo y lo intenta de verdad; como sacar la lengua, yo le saco mi lengua y él me responde de la misma manera pero riéndose, porque sabe que es un juego, se lo pasa bien, sabe que está haciendo algo gracioso; o contestarme cuando le hablo, nos podemos pasar los minutos en intercambios de oooooooooooooooooo aaaaaaaaaaaaaaaaaa eaaaaaaaaaaaaa aisssssssssssssssss acompañados de risas porque se lo pasa pipa repitiendo los sonidos que le canto.
Otras veces no hace falta que yo lo motive, él solo se pone a hablar en su idioma, con su repertorio de aoooooooos eaaaaaaaaas y sonidos que él aún no sabe de donde le salen, lo mismo sea sentado en su hamaquita, en su cambiador mientras le visto, en su moisés o en la cuna antes de dormir... a veces se emociona tanto que parece que quiere romper a hablar pero se queda en un aaaaaa porque no sabe decir más, pero quier expresarse, quiere que nos demos cuenta de que intenta decir algo, y nosotros no podemos más que reirnos y enorgullecernos de lo listo y simpático que es nuestro niño.

Además ya empieza a utilizar sus manos con su verdadera utilidad, el tacto; no sólo coge con fuerza mi dedo, sino que agarra todo lo que está cerca y le cabe en su manita y lo agita con vehemencia. Si lo que agita hace ruido ya se vuelve loco de contento sabiendo que es su movimiento el que produce ese sonido, es como si se sintiera poderoso, va descubriendo su fuerza.

Me podría pasar horas contando todos los avances y novedades que nos descubre a diario Iván... pero es que es lo que toca, cada día es nuevo, diferente, va aprendiendo y descubriendo nuevas cosas y nosotros no podemos hacer más que maravillarnos. Es una época preciosa porque todo de él nos sorprende, ya no es un bebé que sólo come y duerme, ya se manifiesta, llama nuestra atención, requiere nuestra atención, nos busca, no sonríe, muestra su felicidad cuando nos lo comemos a besos...

Ya es una personita que se va creando poco a poco... qué gran suerte tener el privilegio de disfrutarlo, ¡no cambio esta sensación por nada del mundo!

20 de octubre, el principio de la cuenta


Photobucket
Sí, desde ahí se empezó a contar todo este proceso... el 20 de octubre del 2007 fue mi FUR, es decir, la fecha de mi última regla, esa fecha que los médicos utilizan como referencia para comenzar a contar el tiempo de embarazo.

Por supuesto, el 20 de octubre del 2007 no sabía que sería la última vez que me viniera la regla en mucho tiempo (por suerte aún no se cuanto tiempo) y que poco después se produciría el milagro de la fecundación.
Es un día que, sin quererlo, se ha convertido en importante, porque a lo largo del embarazo creo que es de las preguntas más frecuentes que me han hecho, así que es imposible que me olvide de ella.
En su momento, tal día como ese, o como hoy, contaba los días que me faltaban para la ovulación sin saber si lo estaría haciendo bien, ya que yo nunca he sabido ni he notado esa fase del ciclo. Así que cual cuenta de la vieja ahí estaba yo, contando con los dedos cuanto me faltaba para los "días buenos".
¡Pues va a ser que dimos en el clavo!

lunes 20 de octubre de 2008

5000 VISITAS

Qué queréis que os diga... hace menos de dos meses decidí poner un contador de visitas para hacerme una idea de cuánta gente entra en este rinconcito a leerme y fijáos como vamos, más de 5000 visitas en 50 días... así que imaginaos desde que inauguré el blog allá por diciembre del 2007.

A esto, una vez más, GRACIAS, MUCHÍSIMAS GRACIAS, porque me animáis a seguir escribiendo, seguir contando mis cosillas y a no pensar que estoy loca al abrirme de esta manera.

Así que sólo puedo seguir haciendo lo mismo que hasta ahora, porque sé que vale la pena.

domingo 19 de octubre de 2008

Premios 20Blogs

Hace unas semanas, casi sin pensármelo, inscribí mi blog en un concurso organizado por ""20 minutos.es", sin pensar en ningún momento que mi blog pueda ganar ningún tipo de premio. Por eso que no dije nada a nadie sobre esto, ni he intentado captar votos o convencer a la gente para que lo vote.

Este blog nació con la idea de dejar testimonio de una experiencia que para mí ha sido inolvidable y que me marcará para el resto de mi vida. Además me ha servido para dos cosas más que me reconfortan muchísimo: una, es dar la oportunidad a toda la gente que quiero y que tengo lejos, de compartir esta experiencia, de que lo puedan vivir conmigo, hacerlos partícipes de alguna manera; la otra, que ha venido casi como consecuencia, sin esperármelo, y dándome una grata sorpresa, ayudar con mi experiencia a otras mujeres que, como yo, un día decidieron embarcarse en la tremenda aventura de ser madre.


A mí me basta con saber que me leeis y que os gusta hacerlo, me hace muchísima ilusión leer los comentarios que me vais dejando, y gracias a ello este blog sigue así, porque lo que en principio era la emoción de la noticia del embarazo y querer comunicarlo a diestro y siniestro se ha convertido en un diario de vida, la vida de mi hijo, desde que era un diminuto embrión hasta el día a día de mi bebé.

No pretendo que mi blog sea el más bonito en diseño, ni el más desgarrador, ni el más a apasionado, ni el mejor. Es que todo eso me da igual. Afortunadamente no tengo tiempo para elegir un fondo impactante, o añadir elementos decorativos, personalizar mejor el diseño... y digo afortunadamente porque el 99% de mi tiempo lo consume Iván, y estoy encantada de dedicarme en exclusiva a él. Lo que importa es el fondo, no la forma, y el fondo como digo no es mejor ni peor porque no es nada que busque ese objetivo. Es, simplemente, mi experiencia, mi visión de una parte esencial de mi vida.

Esto lo digo para todos aquellos blogueros que han llegado y lleguen aquí a través del concurso de 20 minutos, pues lo que se van a encontrar es muy sencillo, nada espectacular. Sólo prentendo contar mi experiencia y compartirla con quien quiera disfrutar de ella, de verdad que me hace muy feliz saber que hay gente que se emociona leyéndome porque nunca creí que mis palabras pudieran coneguir eso, y para mí es una gran satisfacción.


Así que, simplemente, gracias por leerme, a tod@s los que visitais mi blog, porque gracias a vosotros sigo escribiendo.

viernes 17 de octubre de 2008

APRENDIENDO A SER MAMÁ... continuación



Photobucket

Y es que esto de ser madre no es como estudiar una carrera, que acabas, te dan el título y listo... ser madre es un aprendizaje diario y constante, ya que cada día es diferente, tu hijo te va enseñando nuevas cosas en su despertar a la vida, cosas buenas y cosas malas ya que no todo es oro, y de los sustos también se aprende.
Hace poco me decía un amigo, que también se ha estrenado como padre, que cuando sales del hospital después del parto te dan a tu hijo así, sin instrucciones ni nada, y ahora te las tienes que arreglar tú solito. Me hizo mucha gracia el comentario pero no deja de ser cierto, de repente te encuentras con una personita que depende de tí para todo y no sabes por dónde empezar. Pero como yo le dije, lo mismo que uno tiene que aprender a ser padre o madre, los bebés tienen que aprender a vivir porque todo es nuevo para ellos, y lo bonito, lo mágico de todo esto es que es un aprendizaje recíproco, los padres y los hijos vamos aprendiendo los unos de los otros día a día, a medida que nos vamos conociendo.

Y yo, al igual que durante el embarazo, me he propuesto empaparme de toda la información que pueda para ayudar a este largo aprendizaje, así que además mis compis de foro que tanto me han ayudado en todo, y a las webs que visito en busca de información, esta semana he ampliado mi pequeña biblioteca personal con tres libros que ya os contaré qué me parecen.
Durante el embarazo me sirvió de mucha ayuda un libro que me regaló mi madre que se titula "Qué se puede esperar cuando se está esperando", donde explica con detalle todo lo referente a la concepción, embarazo, parto, puerperio, en fin, todo el proceso de crear una nueva vida y traerla al mundo.
Ahora estoy leyendo "Un regalo para toda la vida", que es una guía sobre la lactancia materna escrita por el pediatra Carlos González. Yo tengo la intención de alargar la lactancia todo lo que pueda así que no está mal tener un libro de referencia al respecto.
Además he comprado también "Bésame mucho", también de Carlos González, recomendación que nos dio una chica en el grupo de lactancia, así que me he animado y ahora mismo es el papi quien lo está leyendo, que no soy yo la única que tiene que estudiar.
Y finalmente he comprado también "Dormir sin lágrimas" de Rosa Jové, Iván duerme como un bendito pero nunca se sabe, así que quiero estar preparada para cuando empieze a darme las noches, aunque supongo que no será el único libro que lea sobre este tema.
Como he dicho muchas veces, creo que la información es fundamental, así que por mí no quedará.

Y por último pero no por ello menos importante, sino al contrario, decir que por fin he dado con un grupo de apoyo a la lactancia en Huelva. Yo sabía que había uno pero no lo localizaba y por fin, el día que le pusimos la primera vacuna a Iván, vi un cartel informativo en el centro de salud. Allí ponía que las reuniones son los primeros viernes de cada mes, así que fui a la primera el 3 de octubre, y me fui con muchísimas ganas de volver a la siguiente reunión. Por fin podré hablar a gusto de la crianza de Iván, ya que muchas veces tengo la impresión de que aburro hasta las ovejas hablando de pañales, teta, sueño, gracietas... y es que a todo el mundo le gusta hablar de estas cosas "un ratito", pero cuando no hablas de otra cosa... y yo que voy a decir, me paso el día entero con mi niño, ¿de qué voy a hablar?
Me parece magnífico poder compartir experiencias con otras mamis porque eso nos ayudará muchísimo a la hora de criar a nuestros peques; y como no, es fantástico tener el apoyo de las matronas, el consejo profesional es de gran ayuda en muchos momentos en los que nos sentimos perdidas o incapaces de afrontar determinadas situaciones. Así que seguiré asistiendo, intentando aportar lo que pueda. Ya os contaré más sobre este tema.

sábado 11 de octubre de 2008

Ya no es un recién nacido...


Photobucket


Sólo han pasado dos meses y medio y parece mentira lo mucho que ha cambiado Iván desde el día que nació. Y aunque estoy super contenta de ver como mi niño crece, avanza, descubre cosas nuevas cada día, no puedo dejar de sentir cierta pena al pensar que ya no es un recién nacido, que ya hemos pasado una etapa.
Podría ser un sentimiento comparable al de las diferentes ecografías, ya que empezamos viendo lo que parecía un cacahuete, luego ya tenía forma de bebé, ya se movía, y así poco a poco nos hacíamos una idea de cómo crecía en el interior de mi barriga. Pero no era tan evidente porque sólo lo veíamos, con suerte, una vez al mes, no era algo tan evidente como el primer día.
Ahora no, desde que nació perdibo los cambios de mi pequeñín día a día, y cada día hay algo nuevo. si bien al principio apenas estaba despierto, y cuando abría los ojos lo hacía con la mirada perdida, ahora lo raro es que esté dormido y con sus ojos como platos no se pierde un detalle.
Ha cambiado su piel, su expresión facial, se va haciendo "más niño", ya no está arrugadito y colorado, sus movimientos son cada vez más voluntarios, poco a poco va descubriendo su cuerpo y haciéndose dueño de él.
Aunque es un bebé ya no parece tan frágil como al principio, sostiene mejor su cabeza, la gira, cuando está en brazos no quiere estar acostado... y bueno, con esa ropita tan moderna que hace que parezca todavía más mayor...
En fin, que se me está yendo el tiempo en un suspiro, y avanza tan rápido, son tantos los cambio que a veces me cuesta recordar como era todo hace tan sólo dos meses.
Pero como no me canso repetir es tan bonito ver crecer a tu hijo que da igual lo rápido que pase el tiempo. Tengo miles de fotos guardadas para el recuerdo, fotos que me ayudan a no olvidar esta primera etapa de la vida de mi hijo.

miércoles 1 de octubre de 2008

El primer resfriado

Photobucket

Es la consecuencia de este tiempo de locos que tenemos. Iván ha pillado su primer resfriado, aunque por suerte es poca cosa, moquitos, tos, pero nada de fiebre, lo que me deja más tranquila. Pero ni por esas da la lata, sigue siendo un bendito aún pachuchín. Y como quiere mucho a su mami ha compartido su resfriado conmigo, y aquí estoy yo, con tos, mocos, fiebre, una congestión que me tiene echa un trapo.
Esta tarde se lo ha llevado su papi a ver al abuelo, así yo descanso un rato y evitamos contagiarle de nuevo mis virus... hace dos horas que se han ido y echo más de menos a mi chiquitín (al papi no tanto... ¡pobrecito!). No quiero pensar cuando vuelva a trabajar, qué pena me va a dar separarme de él.
Y bueno, nuestro peque sigue creciendo que da gusto. Este lunes lo he pesado, 5,580 gr, casi 2 kg más en 2 meses y una semana, no está mal ¿verdad? y 61 cm de largo, ha salido alto, como la madre (¡sí, podeis reiros!). Lo que sí está claro es que me siento orgullosísima porque está creciendo así de bien alimentándose sólo y exclusivamente de mi leche, cada día me alegro más de haberme decidido en su momento por la lactancia materna, por lo bien que se está criando Iván y por lo mucho que disfrutamos ambos ese momento.
Y como no, seguimos disfrutando cada segundo de él, por que todos los días nos regala algo nuevo. Ya se va autodeterminando, sabe que tiene manos y pies, agarra lo que puede, dá patadas (y me lo imagino así mismo pero en mi barriga...) y charla con nosotros con sus aeeeessssss aoossssss que me encantan escuchar. Y lo mejor, como no, verlo sonreir, o carcajear, a veces parece que le han contado un chiste porque se parte de risa el muy bicho.
Como está grandecito ya le puedo poner la ropita que nos han ido regalando, todo súper moderno y de "tío grande" como yo le digo, la verdad es que está para comérselo con el polo, los vaqueros y las deportivas, aunque me da algo de penita porque así vestido parece más grande, como si no fuera tan bebé... pero está tan gracioso...
Y bueno, ha descubierto la tele, se emboba, supongo que por los colores, se busca las maneras para girarse y ver la tele, !qué listo es! creo que dentro de poco tendré que darle la bienvenida a TinKy Winky y pandilla...¡madre mía, lo que me espera!
Bueno, qué os voy a decir, esto de ser mami es precioso, cada día con Iván es un regalo.
¿A que es para comérselo?

Photobucket


lunes 22 de septiembre de 2008

Del susto al milagro

Como veis hoy tengo mucho que contar. Puedo decir que he pasado uno de esos momentos que si lo supiera de antemano hubiese preferido no vivir.
Hoy habíamos quedado para ir a comer por ahí y tenía que recoger a mi amiga en su casa. Me tenía que esperar en la calle, cuando llegué no estaba y al momento recibí una llamada suya, se había notado que perdía líquido, subió a su casa pensando que podía haber roto aguas pero no, era sangre, así que en cuanto me lo dijo nos fuimos corriendo al hospital.
Yo iba sola con ella y con Iván en el coche, así que al llegar paré el coche en la zona de ambulancias, me fui a por una silla de ruedas, la senté y, después de avisar a un celador saqué a Iván del coche mientras venían a llevársela. Inmediatamente entró en paritorio, llegó su marido que casualmente tiene a su madre ingresada allí y casi al momento lo llamaron para decirle que le hacían una cesárea urgente, tenía desprendimiento de placenta. En menos de veinte minutos estaba la niña en el mundo, pudimos verla metidita en su incubadora, mientras a la mami la atendían, había perdido muchas sangre, tenían que tranfundirla y esperar a que se estabilizase.
Después de unas horas allí la misma enfermera que estuvo conmigo en el parto me contaba que las dos habían nacido ese día, la niña venía sin oxígeno y la madre perdiendo mucha sangre, quizás si hubiésemos tardado unos minutos más las noticias hubieran sido pésimas.
Ha sido un sustazo tremendo, hay que ver como se pueden torcer las cosas en cualquier momento, menos mal que llegamos a tiempo y que todo se ha quedado en un mal susto.
Ahora están la dos bien, tanto la mami como la niña, tardarán aún unas horas en estar juntas pero ya tendrán tiempo de conocerse.
No sabéis como me alegro de haber estado allí con ella en ese momento y sobre todo de que todo haya acabado bien.
Así que felicidades, Sonia y Abraham, y ¡BIENVENIDA AL MUNDO, SONIA!

Photobucket

Nuestro tesoro se hace grande

Photobucket

Parece mentira cómo pasa el tiempo, y cómo ha cambiado Iván en estos dos meses. Ya no tiene cara de recién nacido, ya no parece tan débil y frágil, a veces hasta me da pena que crezca tan rápido.
Pero está tan guapísimo (sí, amor de madre, ¡qué le vamos a hacer!) y nos está enseñando tantas cosas que disfrutamos cada segundo que nos ofrece. Es impresionante ver como aprende a vivir, como va descubriendo las cosas más simples, como se sorprende, se espabila, se despierta al mundo.
Va cambiando día día y lo vivimos con muchísima ilusión. Cada vez sostiene mejor su cabecita, aunque ya desde la segunda semana intuíamos que en este aspecto iba a ser prematuro, porque cuando me lo ponía boca abajo sobre mi pecho se convertía en el "niño tortuga" intentando levantar la cabeza para verlo todo.
Además cada vez está más despierto, abre sus preciosos ojos y no pierde detalle de nada. Cuando lo siento en su hamaquita se queda embobado con la tele, supongo que le llamará muchísimo la atención tanta luz y colorido.
Cuando lo llamo por su nombre o le hablo, se gira y me mira, ya nos reconoce, nos sigue con la mirada, sabe que estamos allí. Y si lo dejamos solo o no le hacemos caso intenta llamar la atención, ¿cómo puede ser tan listo con lo pequeño que es?
Le encanta que le cante y le haga tonterías, tendré que aprenderme un buen repertorio de canciones porque se le pone una carita cuando le canto... le gustan mucho la canción de los patitos y la del señor Don Gato y cuando llora si se las canto se queda tranquilito.
Se duerme solito en su cuna, no se despierta por la noche, qué bueno es que deja que su mami descanse para tener energías para él durante el día.
Pero lo más bonito, con lo que más disfrutamos, sin duda, es con su risa. Ha aprendido a sonreir, a reírse, y lo hace en multitud de ocasiones. Cuando está durmiendo de repente vemos que empieza a reirse solo y pensamos "¿qué estará soñando para estar tan feliz?"; o cuando se rie después de haberse tirado un pedete el muy bribón; cuando le hago cosquillitas en los pies, o le paso el dedo por su barbilla, o simplemente lo estoy mirando y empieza a sonreirme.
Qué razón tiene quien dice que no hay nada más bonito que la sonrisa de un niño.
Es que no puedo describir todo lo que sentimos. Estamos muy contentos y muy felices y disfrutamos muchísimo con Iván, con cada ratito que pasamos con él, con cada gesto, sonrisita, llanto que nos ofrece. Reconozco que tenemos suerte con lo bueno que es, ¡ ya tendrá tiempo de ser malo!
La verdad es que ante decía que no me sentía sola porque tenía a mis gatis, pero ahora puedo asegurar que me siento menos sola todavía. Y hablando de los gatis, decir que aunque no me esperaba menos, estoy muy contenta por lo bien que lo llevan. La peque siempre ha sido más huidiza, se acerca a él, le huele despacito y con una distancia prudente, y lo vigila cuando está en su cuna, es muy graciosa. Munki se acerca más, ya lo ha hecho suyo, lo ha aceptado, le roza con su cabeza para demostrarle que lo quiere y me encanta verlo. Estoy muy contenta de que Iván se crie en compañía de unos animales tan cariñosos, en contra de lo que digan los que no conozcan a los gatos, ¡Somos una familia de 5!
Prometo seguir contando todos los avances de nuestro peque.

2 meses con nosotros...

"Hoy hace dos meses que viniste al mundo y, como la vida es así de caprichosa, hemos pasado casi todo el día donde hace dos meses sucedía el acontecimiento más maravilloso de mi vida, tu nacimiento.
Hoy te ha vuelto a coger en brazos Pepa, aquella enfermera que te cogió por primera vez, que te mostró a la cámara con la que tu papi no paraba de hacerte fotos, y que te puso por primera vez en mis brazos para que yo pudiera acariciarte, besarte, sentirte piel con piel.
Hoy, hace dos meses que conocemos lo que es la felicidad de verdad."

Hoy caminaba por el hospital, esperaba en la salida de paritorio y recordaba cada uno de los momentos que pasé allí. Hace dos meses yo era la protagonista de mi momento, era a mí a quien esperaban fuera, era de mi de quien esperaban noticias. Sólo han pasado dos meses y lo veo ya tan lejano...

Pero además me he dado cuenta de lo afortunados que somos, de vivir un parto tan maravilloso, sin complicaciones, sin disgustos... y saber que nuestro niño nació tan bien... hoy veía a los bebés en las incubadoras, las familias a las puertas de la UCI neonatal y no hacía más que dar gracias porque nos hayan salido las cosas tan bien. Yo no sé si hubiese aguantado en mi habitación sabiendo que mi niño está en una incubadora, lejos de mí, sin poder oir mi voz, sin sentir mi piel... qué sufrimiento el de una madre que se tiene que separar tan pronto de su bebé, aunque sólo sea por unas horas.

Hoy he vuelto a dar las gracias por lo maravillosa que es nuestra vida... con Iván.

lunes 15 de septiembre de 2008

APRENDIENDO A SER MAMÁ


Es maravilloso, es un continuo aprendizaje. Dicen que los niños vienen con un pan bajo el brazo, lo que está claro es que no vienen con manual de instrucciones. Pero es fantástico ver como cada día, en cualquier momento, tu peque te enseña algo nuevo, ningún día es igual que otro, y ningún bebé es igual a otro.
Yo no me puedo quejar, Iván me lo pone todo sumamente fácil, lo que hace que disfrute a tope de mi recién estrenada maternidad; durante el embarazo pensaba en los primeros días solos en casa con nuestro peque y me entraban muchísimas dudas, ¿seríamos capaces de hacerlo bien? en el hospital temía un poco el momento de llegar a casa porque allí tenía a gente para acudir en mi ayuda que luego en casa no estarían, pero tenía que confiar en mí misma, en Johnny y en Iván.

Pero desde el principio ha ido todo genial, no nos podemos quejar. He escuchado a mucha gente decir "es muy duro", "la vida te cambia radicalmente" y de momento no ha pasado demasiado tiempo, pero no siento ninguna de estas dos afirmaciones. No me ha resultado duro porque Iván nos ayuda en eso, es más bueno que el pan con chocolate, apenas llora y cuando lo hace es muy fácil calmarlo, nos deja dormir por las noches y las siestas, come estupendamente, no tiene gases, no tiene cólicos, es un bendito.
Además nos deja hacer nuestra vida con total normalidad, si en algo nos ha cambiado la vida es a muchísimo mejor no sólo porque lo tengamos con nosotros, sino porque al contrario que muchos papis que al principio salen menos por muchos motivos, nosotros tenemos todavía más actividad con él, salimos mucho más, nos lo llevamos allá donde tengamos que ir y se porta como un campeón, da igual que sea una boda, una cena, un concierto... él deja que sus papis disfruten y eso nos lo hace todo tan fácil...
Somos muy felices, soy muy feliz, veo a mi tesorín y pienso cómo hemos podido vivir tanto tiempo sin él, es maravilloso tener entre tus brazos la vida que tú mismo has creado, es algo que no se puede comprar, que nadie más puede tener... un hijo es algo único, exclusivo, irrepetible.
Ahora sé que Iván es el mayor regalo de la vida y voy a disfrutar de él al máximo, no quisiera perderme ni uno de sus momentos, no quiero arrepentirme en el futuro de no haberlo disfrutado suficiente.
Y seguiré aprendiendo de él día a día, es el mejor profesor que puedo tener en la ardua tarea de aprender a ser mamá.

sábado 6 de septiembre de 2008

AFRONTAR EL PARTO...

Photobucket

Es la pregunta del millón... casi desde que nos enteramos del embarazo. El día que ví las dos rayitas en el test, además de la alegría, de repente se me pasa por la cabeza "madre mía, voy a parir" y eso conlleva fundamentalmente 2 sentimientos, o uno sólo en dos sentidos, el miedo; miedo al dolor y miedo a lo desconocido. Y no sé qué es peor, aunque realmente van muy unidos, porque aunque lo desconocido es la sensación de parir, el dolor también es desconocido, ya que no sabemos qué es lo que va a doler en ese momento, cómo se sentirá ese dolor y cómo podemos calmarlo.

Yo me planteé no darle demasiada importancia al tema de parto, no obsesionarme ni pensar mucho en ello. Aún así la gente me preguntaba, escuchas historias de partos, algunas buenas, otras malas, piensas que alguna se la podían haber callado porque aunque no sea sugestionable pero oye, hay determinadas cosas que impresionan pero bueno, yo intenté no dejarme influir demasiado.
Así que procuré que durante mi embarazo el eje central de mis preocupaciones fuera el bebé que crecía en mi barriga y ya está. Cómo iba a salir era algo en lo que pensaba, claro, y para ello, igual que para todo, no hay nada mejor que estar bien informada. Así que no me importó ver vídeos de partos, aunque tampoco quise ver muchos para no sugestionarme; leí mucho sobre el tema, en libros y en diferentes páginas webs, y además en los foros leí y compartí las historias personales de muchas mujeres que ya habían vivido su momento.
Tengo que decir que, si bien yo estaba segura de saberlo todo acerca del parto cuando me quedé embarazada, después de leer y ver cosas aquí y allá me di cuenta de que era una perfecta ignorante. Siempre he pensado que, más corto o más largo, un parto vaginal se resumía en llegar, dilatar, ir a paritorio, un corte para ayudar a la expulsión del bebé y luego a coser la zona; no es de extrañar que pensara así, es básicamente lo que cuenta la gente, yo daba por hecho que a todas las que parían le hacían un tremendo corte que se liquidaba con unos cuantos incómodos y dolorosos puntos; pensaba que lo que dolía era eso, sacar la cabeza del bebé, y por eso veía totalmente normal que tuvieran que cortar para ayudar. Para mí la palabra "episiotomía" era totalmente desconocida, no sabía que la zona afectada era el periné, bueno, me dí cuenta de que no sabía nada.
Pero lo bueno de informarse es darse cuenta de lo valiosa que pueda ser esa información. Me ayudaron muchísimo las experiencias de otras mujeres y hubo consejos que decidí seguir porque pensaba que no podía perder nada. Uno de los descubrimientos que más me llamó la atención fue el "plan de parto", o sea, dar instrucciones para decir cómo quiero parir. Yo no sabía que eso se podía hacer, no sabía que cabía esa posibilidad. Pero me di cuenta, a través de los foros, que es una de las grandes luchas en el tema del parto, la libertad de la mujer para establecer cómo, en la medida de la posible, quiere que se desarrolle su parto, al margen de protocolos hospitalarios, de intervenciones rutinarias. La verdad es que me pareció una gran idea, pero pensé que aquí era difícil llevarla a cabo. Así que bueno, aunque redacté un boceto de plan de parto, se quedó en eso.

El momento en el que decidí empezar a pensar de verdad en el parto fue cuando iba a dar ya las clases de preparación. Después de todo lo que me había enterado, todo lo que desconocía hasta ese momento, cogí una libreta y me hice una lista de dudas y preguntas para hacerle a la matrona (que luego resultó ser matrono, todo un descubrimiento); ya tenía mucha información, ahora lo que quería saber es cómo se paría en el hospital donde iba a ir yo, qué me iba a encontrar allí y qué podía hacer para prepararme para el gran momento. Y fue una gran idea, porque aclaré muchísimas cosas, el matrono respondió a cada una de mis dudas y me dejó más tranquila.
Sobre las clases de preparación al parto tengo que decir que me ayudaron muchísimo. Estaba harta de oir que no servían para nada, que luego en el momento de parir no te acordabas de nada, pero lo cierto es que yo me tomé cada una de las clases muy en serio y disfruté muchísimo. Además me acompañó Johnny a las más importantes, creí fundamental que él también acudiera para saber en la medida de lo posible todo lo que se podía encontrar cuando llegara el gran momento.
A partir de las clases de preparación, que empezaron en mi semana 28 de embarazo, ara mí fue una cuenta atrás, éstas supusieron un punto de inflexión ya que ahí me dí ya cuenta de que el parto no era algo tan lejano y que tenía que ir preparándome para ello. Seguí consejos como andar mucho, comprar aceite de rosa mosqueta para preparar mi periné y evitar una episiotomía, preparar lo necesario para llevar el hospital, realizar los ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico, en fin, estaba totalmente concienciada en hacer todo lo posible para facilitar el parto.
A medida que se acercaba la fecha la gente me preguntaba si estaba nerviosa, si tenía miedo... nerviosa no, la verdad, no veía que llegaba el momento, de hecho cuando me dí cuenta ya estaba pariendo, no me dio tiempo a pensar "voy a parir ya"; y miedo, pues tampoco, o por lo menos no miedo al parto o miedo al dolor, ya que al fin y al cabo, más o menos, sólo serían horas, si tenía algún miedo era por mi niño, sólo me preocupaba que pasara lo que pasara mi niño estuviera bien, yo era secundaria en todo eso.
Otra pregunta que no fallaba era si iba a ponerme la epidural. Siempre tuve claro que iba a intentar aguantar lo que pudiera, como no sabía qué iba a pasar no quería ir con la idea prehecha de ponerme la epidural por sistema, mi intención era intentar aguantar todo lo posible, y si no podía pues sí, pediría la epidural.
Intentaba pensar en el parto lo menos posible porque me conozco y sé qué si le daba demasiadas vueltas al final iba a ir muerta de miedo, y para qué adelantarse a los acontecimientos. No sabía si iba a tener un parto vaginal o si me tendrían que hacer cesarea, si sería un parto rápido o me pasaría horas dilatando, si me pondría de parto en la fecha o si tendrían que inducírmelo... hasta que llegara el momento no sabría nada, y podían pasar tantas cosas. Durante las últimas semanas no hacía mas que escuchar eso de "que tengas una horita corta" y yo me decía "ojalá!". En realidad iba más predispuesta a tener dificultades que a tener un parto fácil, para que nos vamos a engañar.
Así que bueno, aunque finalmente no presenté plan de parto porque pensé que me lo echarían para atrás, y decidí confiar en el personal que allí me encontraría, lo que sí hice fue darle una charla a Johnny sobre lo que quería si llegado el momento yo no estaba para hablar. Todo se resumía fundamentalmente a que no quería enema, no quería epidural salvo que fuera necesario, no quería episiotomía salvo que fuera necesario y desde luego no quería una cesarea salvo que no fuera estrictamente necesario.
Tengo que decir que la pareja es fundamental en el momento del parto, por lo menos para mí lo fue. Yo no decidí cuando irme al hospital, de hecho no quería irme al hospital porque pensaba que no era el momento, fue Johnny quien me obligó, supongo que porque yo no me veía como estaba y él sí, en seguida se dio cuenta de que mis dolores no eran pasajeros.
Reconozco que, aún sabiendo a lo que iba perdí totalmente el control de la situación. No estaba excesivamente nerviosa pero el dolor me tenía totalmente bloqueada y lo único que hacía era pedir que por favor me calmaran el dolor. Allí Johnny se dio cuenta de lo valiosas que habían sido las clases de preparación al parto y las indicaciones que yo le había dado. Sabía perfectamente lo que estaba pasando, cómo tenía que actuar y cuándo debía preocuparse y avisar para que me atendieran.
Y es cierto lo que me decían, que luego cuando estás pariendo no te acuerdas de las respiraciones, y no es que no te acuerdes, es que no estás para nada, intentas por todos los medios aguantar y te olvidas de todo, pero precisamente por eso es tan útil la pareja, para recordártelo. Johnny me guió en todos y cada uno de mis pujos y mis respiraciones, y me ayudaba a recordar cómo tenía que actuar, y me animaba a seguir. Recuerdo que en el expulsivo fue el momento en el que sí pensé en cómo tenía que hacer para no desgarrarme, creo que ése fue el único momento en el que me concentré de verdad, escuchaba las indicaciones del matrono y recordaba las que había recibido en las clases. Tanto que, una vez nació Iván, creo que lo primero que pregunté es si me había desgarrado mucho.
Tardé poco en darme cuenta de que había tenido un parto maravilloso, a pesar del dolor, que había tenido una suerte tremenda con el personal que me asistió, y que toda la información que yo busqué en su momento me había sido de gran ayuda. En cuanto nació Iván dejé de sentir dolor y recuperé un poco la consciencia de lo que estaba pasando, y en la sala de recuperación lo hablaba con Johnny una y otra vez. Había vivido mi parto como yo quería y lo mejor es que sabía todo lo que estaba pasando, es decir, nunca tuve la sensación esa de "y por qué me harán eso o lo otro", y eso me tranquilizaba muchísimo.
Así que, como resumen a todo esto, puedo decir que es cierto eso que dicen que la información es poder. Ir bien informada ayuda a prepararte física y mentalmente, a intentar encarar lo que durante el parto se pueda presentar, a trabajar para que el parto sea lo mejor posible, a saber disfrutar del momento a pesar del dolor y el sufrimiento. Y bueno, aunque antes no lo había pensado, la información también ayuda a mejorar las cosas cuando la gente está por ello. Aquí me remito a las palabras del matrono que asistió mi parto, cuando se intentan cambiar y mejorar las cosas y los profesionales trabajan para ello, si el paciente no tiene conocimiento de ello no valora ese trabajo y ese esfuerzo por mejorar; y esto es muy importante para que los profesionales no se den por vencidos en su intento de mejorar un servicio que de todas nos favorece, y para que quien tiene que decidir que cambien las cosas, como se suele decir "los de arriba", vean que este trabajo es efectivo y que los usuarios quieren de verdad que mejoren las cosas. Por eso, ya que nos quejamos cuando creemos que recibimos una atención inadecuada, no está demás agradecer cuando recibimos un buena atención aunque pensemos que ésa es su obligación y por eso les pagan; sí, esto es así, pero a todos nos pagan por nuestro trabajo y aún así nos gusta que de vez en cuando nos den una palmadita en la espalda, eso nos anima a seguir y a mejorar.
Tengo que decir que yo me sentí tremendamente feliz cuando pude agradecer a mi matrono toda su ayuda y su trabajo en mi parto, sentía la necesidad de mostrarle mi agradecimiento y me fui más feliz todavía a ver que éste era bien recibido y que les anima a que sigan trabajando para mejorar las cosas.

miércoles 27 de agosto de 2008

LACTANCIA MATERNA, el placer de amamantar a mi niño

Photobucket

Mi experiencia con la lactancia materna es aún reciente, pero no quiero dejar de hablar de ella para compartirla con vosotros y, sobre todo, para ayudar a las que se pronto se estrenen como madres y se inicien en este camino. No pretendo dar consejos, no soy la persona más indicada para hacerlo, sólo quiero que mi historia os anime a iniciar y disfrutar del placer de amamantar a vuestro bebé.
Al principio del embarazo tenía claro cómo iba alimentar a mi futuro bebé, cuando me lo preguntó la enfermera en mi primera visita del embarazo así de rotunda le contesté, "biberón". ¿Por qué? y la respuesta en ese momento era "¿y por qué no?" Pues porque no lo creía necesario, veía más cómodo la lactancia artificial, y para qué complicarme la vida. O eso era lo que yo creía, hasta que descubrí más tarde por qué había decidido dar biberón a mi bebé; la respuesta era bien sencilla, porque no tenía ni idea de lo que es la lactancia materna.
A pesar de tenerlo bien claro, Johnny me insistía en que le diera el pecho a nuestro bebé con el siempre acertado argumento de que "es lo mejor", pero yo no me bajaba del burro, estaba bien convencida de mi decisión con la experiencia de que mi hermano es un niño de biberón y está muy bien criado.
Sin embargo, el principal motivo de mi decisión por la lactancia artificial, la falta de información sobre la lactancia materna, fue perdiendo el peso a medida que pasaban las semanas. Los libros, los foros, los consejos de l@s matron@s, las experiencias de otras madres... hicieron que poco a poco fuera cambiando de opinión, hasta convencerme totalmente de que la lactancia materna es el mejor regalo de una madre a su bebé. Así que pasé de tener claro una alimentación a base de biberón a darle el pecho a mi bebé, empujada un poco al principio, lo reconozco, por el tentador argumento de que dando el pecho se recupera mejor la figura, aunque siempre ha primado el beneficio de mi niño.
Por suerte tuve tiempo, a lo largo de mi embarazo, de informarme del proceso de la lactancia, del comienzo, de sus ventajas e inconvenientes, de los "efectos secundarios" y así prepararme para hacerlo lo mejor posible. Antes de parir tenía ya listos mis sujetadores de lactancia, mi cojín de lactancia, mi sacaleches, mis discos protectores, mi crema para las grietas y mis súper milagrosas pezoneras de cera de abeja que una buena amiga forera se encargó de enviarme.
Al poquito de nacer Iván, cuando estábamos descansando del parto en la sala de recuperación sólo me preocupaba una cosa, ponerme al niño al pecho. Pero estaba tan cansada y desorientada que no tuve la iniciativa de hacerlo sola, sabía que tenía que hacerlo cuanto antes pero en ese momento estaba casi bloqueada. Cuando por fin intenté ponérmelo mi bloqueo casi se convierte en frustración, tenía los pezones completamente planos e Iván no se enganchaba de ninguna manera, intentaba estimularlos y no había manera de que se salieran. Y sólo pensaba en las madres que habían fracasado con su lactancia materna por no saber reaccionar en ese momento, yo no quería que me pasara eso.
Así que decidí tranquilizarme e intentarlo más tarde, sin nervios, sin presión. Y pensaba que con lo bien preparado que lo tenía todo había dejado para última hora comprar pezoneras de silicona por si acaso, "esta semana las compro", sin pensar que Iván podía adelantarse esa semana.
Ya en la habitación, pasadas unas horas y con más gente a mi alrededor de la que yo quería por fin me puse a Iván de nuevo al pecho. El izquierdo no lo cogía, el pezón se negaba a salir, pero conseguí que se enganchara al derecho y empezara a mamar, ¡por fin! no sé lo que duró porque me quedé dormida, pero al despertar respiré tranquila porque por fin habíamos dado el primer paso. Durante el resto del día Iván no daba señales de hambre, así que yo demoré todo lo que pude la siguiente toma, no paraban de llegar visitas y yo no quería compañía en el momento de darle el pecho, no quería consejos. La gente me preguntaba si había comido y yo respondía que sí, me negué a dar explicaciones y a decir que nos estaba costando trabajo para evitar que la gente me tentara con el biberón con el típico "a ver si va a tener hambre", yo estaba convencida de cómo tenía que hacerlo. Por la noche, ya solos, intenté ponérmelo de nuevo al pecho y consiguió enganchar un poco el izquierdo aunque con dificultad, así que llamé a mi madre para que por la mañana me comprara las pezoneras de silicona.
Sorprendentemente, no hicieron falta, cuando me lo volví a poner al pecho por la mañana temprano consiguió engancharse a los dos por igual y entonces la naturaleza obró el milagro, mis pezones salieron gracias al esfuerzo de mi peque y ya tomaban la forma adecuada, así que la primera prueba, superada con éxito, estaba convencida de que aquello marchaba bien.
No estaba muy convencida de que de mi pecho saliera nada, yo no tenía esa sensación, auque pensaba que si Iván mamaba algo habría, hasta que en una de las tomas, por fin, vi unas gotitas amarillentas, ese calostro que daba alimento a mi niño en sus primeras horas de vida. Y otro pasito más. Ahora venía el siguiente, encontrar la postura adecuada, salí del hospital con mucho dolor de espalda por la mala postura y tenía que perder como fuera la rigidez a la hora de darle el pecho a Iván.
En casa lo tendría más fácil, mi sofá, mi cojín de lactancia, la espalda me estuvo doliendo durante casi una semana, hasta que fui relajándome y encontrando la postura adecuada. Otro paso superado, ya le pude dar el pecho cómoda y tranquila.
Pero a los 3 o 4 días es cuando surgen todas esas complicaciones que a muchas empujan a abandonar la lactancia materna; la subida de la leche, las dolorosas grietas y el no saber si estás alimentando bien a tu hijo o si éste se queda con hambre.
Puedo decir que todo esto es cuestión de paciencia y confianza en una misma. Yo no tuve problemas con la subida de la leche, no sentí nada especial nada más que un poco de hinchazón y la sensación de que en vez de pechos tenía cántaros de leche, ya empezaba el goteo. Y bueno, no me quedaba otra, si mi niño se queda con hambre y hay que estar todo el día, como quien dice, con la teta fuera, pues se está. En ningún momento dejé que me asaltaran las dudas de si mi leche será suficiente o si el niño pasará hambre, yo decidí confiar en mi instinto y en todos los buenos consejos que me habían dado. Poner al niño a menudo al pecho para aumentar mi producción y así regular poco a poco la lactancia y convencerme totalmente de que mi leche es mejor que cualquier leche de fórmula y tengo la suficiente. Esto lo pude comprobar cuando Iván cumplió una semana y lo pesamos, si lo normal es que los primeros días pierdan peso, mi peque había ganado 190 gramos, otro pasito más dado.
Lo de las grietas es realmente jodido. Reconozco que lo he pasado mal, que me he tenido que morder los labios y evitar caer en la tentación de dejarlo, el pecho izquierdo me daba miedo dárselo por el tremedo dolor que sentía cada vez que Iván se enganchaba, el purelan no me ayudaba demasiado, pero yo sólo pensaba que las grietas tarde o temprano se curarían. Y es cierto, han tardado casi un mes en curarse, se me han caído las lágrimas de dolor pero hemos aguantado, otro paso más.
A día de hoy, 1 mes y 5 días después de nacer Iván, puedo decir que la lactancia materna está totalmente regulada, mis pechos producen leche más que suficiente y mi niño mama cuando quiere, ya no tengo una postura rígida que me deje dolorida la espalda y mis pezones están recuperados de las grietas. Y la lactancia materna ha pasado de ser una obligación a un tremendo placer, soy feliz amamantando a mi niño. Es un momento nuestro, que sólo él y yo podemos disfrutar, mi niño no sólo se ha formado en mi barriga sino que ahora se alimenta exclusivamente de mí, sigue dependiendo de mí. Cuando tiene hambre me busca con impaciencia, sabe dónde está lo que quiere y me agarra, si llora desesperado se calma en cuanto se engancha... y es una maravilla ver la cara de placer que pone cuando mama, eso no hay nada que lo compense.
Es nuestro momento, yo disfruto, me relajo, aprovecho para hablarle, mirarle, acariciarle, nadie puede estar ahí por mí y, aunque suene egoísta me gusta esa sensación, es algo que sólo yo puedo darle, en ese momento Iván es sólo para mí.
Así que animo a toda la que esté en el momento de plantearse la lactancia de su bebé a que disfrute de esta maravillosa experiencia, a que tenga paciencia pues el comienzo es duro y aunque parezca sacrificada,que lo es, de verdad merece muchísimo la pena. Yo soy tan feliz cuando le doy el pecho a Iván que os aseguro que no cambiaría estos momentos por nada en el mundo.